Lo que arrancó como un domingo común en Playa Miramar terminó con un momento único: bañistas y paseantes notaron la presencia y avistamiento de manatíes nadando cerca de la orilla en Ciudad Madero.
“Pensamos que eran cocodrilos, hasta que vimos la cola”, relataron sorprendidos algunos testigos, quienes confirmaron que se trataba de estos apacibles mamíferos marinos.
El manatí del Caribe —catalogado como especie en riesgo— se distingue fácilmente por su cola redonda en forma de pala. Puede alcanzar 4 metros de largo, superar los 600 kilos y alimentarse únicamente de hierbas acuáticas. Su hogar natural se encuentra en aguas costeras, estuarios y ríos del Golfo de México y el Caribe.
La inesperada llegada de estos animales a Miramar representa un suceso sin precedentes en la región. También funciona como un recordatorio de la importancia de cuidar y preservar la riqueza natural que habita en el sur de Tamaulipas. Vecinos y visitantes no dejaron escapar la oportunidad de grabar y fotografiar la escena del avistamiento de manatíes en Ciudad Madero. Convencidos de que este recuerdo permanecerá vivo en la memoria colectiva.
Por Rufino Aguilera























