En un intento por frenar los abusos que han salido a la luz en algunos centros de rehabilitación en Tamaulipas. El diputado Juan Carlos Zertuche Romero alzó la voz desde el Congreso. Su propuesta es clara, aplicar más vigilancia y control a los lugares que atienden a personas con adicciones en modalidad residencial.
Zertuche —quien representa a Movimiento Ciudadano— quiere que estos centros cumplan con reglas mínimas y no funcionen como tierra de nadie. La idea es identificar, revisar e incluso castigar a quienes no respeten los protocolos ni los requisitos legales.
Para que esta medida se convierta en obligación y no en sugerencia, el legislador planteó modificar el artículo 13 de la Ley de Salud de Tamaulipas. Así, el Estado tendría la responsabilidad de vigilar de cerca cómo operan los centros de rehabilitación en Tamaulipas.
El diputado no dejó lugar a dudas sobre el porqué de su iniciativa. Dijo que las adicciones son enfermedades serias, que cambian el comportamiento y generan una necesidad incontrolable de consumir sustancias. También insistió en que la atención debe ser especializada, sin prejuicios y siempre bajo supervisión profesional.
Además, fue directo al señalar que en el estado ya se han detectado centros de rehabilitación en Tamaulipas, que trabajan de forma irregular. Habló de casos en los que se ha reportado maltrato físico y psicológico, e incluso muertes. Para él, eso rompe por completo con la intención de rehabilitar.
Otro punto importante que subrayó es que hay centros que se aprovechan del dolor de las familias. Señaló que muchos operan sin personal preparado, sin instalaciones dignas y solo buscan generar ganancias. Con esta propuesta, lo que busca Zertuche es que quienes entran a un centro para sanar, encuentren respeto, ayuda y condiciones humanas.
Por Enrique Jonguitud Blanco























