Phil Neville, entrenador de Portland Timbers, no pudo ocultar su indignación. Después el grito homofóbico que se escuchó en los últimos minutos del partido ante el América, correspondiente a la Leagues Cup. El encuentro, que terminó con empate 1-1 (y 5-3 a favor de las Águilas en penales), se vio empañado por un incidente en el que se activó el protocolo por discriminación en el fútbol.
Fue en el minuto 92 cuando el “ehhh, pu…” resonó sobre el portero canadiense Maxime Crépeau, justo después de un saque de meta. Al detectarse el grito, el árbitro detuvo el juego durante dos minutos por la discriminación en el fútbol. Reanudando el partido solo después de los anuncios correspondientes y completando los siete minutos adicionales de tiempo, antes de que llegaran los penales. Para Neville, el protocolo se siguió correctamente, pero opinó que el juego no debió continuar.
“No debimos seguir jugando. En un partido tan competitivo y reñido, lo que realmente importa ahora es que deberíamos estar hablando de la discriminación, no del fútbol”.
El técnico inglés hizo hincapié en lo inaceptable que fue la discriminación.
“No hay lugar para la discriminación en el fútbol, ni en el campo, ni en la sociedad. Aunque el árbitro manejó bien la situación, mis jugadores fueron discriminados y eso es totalmente inaceptable. Deberíamos habernos ido del campo”.
Neville también criticó a los aficionados del América por distraer al arquero con un láser durante la tanda de penaltis.
“Cuando un láser entra en los ojos de nuestro portero, eso no es fútbol. Este juego no debería haber continuado así”.
El entrenador del Portland Timbers dejó claro que, para combatir la discriminación en el fútbol, se deben tomar medidas más estrictas.
“Hubo cuatro o cinco interrupciones por anuncios de discriminación durante el partido. Si realmente queremos ser serios con este problema, necesitamos actuar”.























