Gerardo Fernández Noroña rindió su informe de actividades como presidente de la Mesa Directiva del Senado, en un evento marcado por tamales, música barroca y mariachi. En el interior de la antigua sede en Xicoténcatl y en la plaza Lerdo de Tejada, el legislador compartió su visión y reflexiones.
Acompañado por Adán Augusto López Hernández, coordinador de Morena, Noroña comenzó el acto antes de. En su discurso, hizo un llamado a la unidad dentro del movimiento de la Cuarta Transformación. Con ello, destacando que la soberbia, el sectarismo y la displicencia no son buenos consejeros.
“Yo seguiré recorriendo el País, promoviendo la unidad de Morena, la unidad del PT, la unidad del Verde, la unidad del pueblo y de nuestro movimiento. La unidad es fundamental, la soberbia, el sectarismo, la displicencia son malos consejeros”, afirmó Noroña.
El presidente del Senado también reconoció que está cerrando un ciclo en su trayectoria política, ratificando su admiración por el expresidente Andrés Manuel López Obrador:
“Es mi líder y, aunque se enoje la oposición, es nuestro maestro”.
Informe de Fernández Noroña resalta unidad, reforma judicial y vivir sin derroches
Destacó como un logro importante la aprobación de la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros.
Además, recordó la necesidad de vivir de acuerdo con la “justa medianía” que promovía Benito Juárez. Frente al diputado Sergio Gutiérrez Luna, quien recientemente ha sido criticado por su estilo de vida, Noroña insistió que los representantes deben vivir conforme al ingreso determinado por la ley.
“Juárez decía la justa medianía en base al ingreso determinado por la ley. Nosotros debemos vivir en base a nuestro ingreso. La fatuidad no es bien recibida, los lujos y los excesos no son bien recibidos, pero también las cosas son relativas”, agregó.
—Refiriéndose a sus propias experiencias de pobreza—, Noroña mencionó:
“Para mucha gente comer tres veces al día es un lujo. Para mí, que vengo de una familia de pobres, de trabajadores, trabajadoras, era un lujo comer una gordita y un tlacoyo el domingo o una torta de queso de puerco y de jamón”.
El senador también defendió al pueblo de Palestina, destacando la presencia de su embajadora en México. En las afueras del Senado, los asistentes disfrutaron de tamales y mariachi, mientras Fernández Noroña pidió que se interpretara la canción “Deja que salga la luna”. Entre risas y música, también se tomaron selfies mientras sonaba “El Rey”.
Para cerrar el evento, Noroña comentó:
“Yo hoy cierro este ciclo, todavía sigo de presidente hasta el 31 de agosto. Ya dije que a la medianoche se me hace calabaza a la presidencia, pero tengo todavía cinco años más como senador, así es que chamba tengo todavía”.























