El caso de Paul Alexander Ávila Aguirre y Carlos Alejandro Estrada Alba, quienes fueron reportados como desaparecidos en Jalisco, tomó un rumbo trágico. La Fiscalía de Jalisco confirmó que ambos jóvenes fueron reclutados por el crimen organizado a través de redes sociales.
El Fiscal del estado, Salvador González de los Santos, explicó en una rueda de prensa que ambos se pusieron en contacto con los delincuentes por medio de plataformas digitales: “El caso de estos dos muchachos desaparecidos, lo que tenemos es efectivamente, que alguien los contactó, se contactaron por vía de alguna red social”. Sin embargo, González no aclaró si fueron engañados por las personas que los contactaron.
El Fiscal lamentó que, aunque algunos jóvenes se incorporan al crimen por decisión propia, otros lo hacen por presión de amigos o familiares. “Hay unos jóvenes que lamentablemente se incorporan a las filas (del crimen) voluntariamente; algunos de ellos, no todos”, detalló. Además, comentó que los reclutados siguen una ruta específica: “De Jalisco los llevan a entrenar a Zacatecas, luego a Nayarit, como un puente para trasladarlos a Sinaloa”. Esta ruta también se ha extendido a Michoacán y Guerrero. Ahí se han reportado casos similares.
González de los Santos recordó que algunos jóvenes liberados han identificado a personas que aún permanecen en Sinaloa y otros estados.
Paul Ávila y Carlos Estrada fueron identificados recientemente por sus familiares, quienes confirmaron que ambos murieron entre el 13 y 14 de julio, cuando fueron atrapados en un enfrentamiento entre grupos criminales en el Poblado del Pozo, en Culiacán. Las autoridades también mencionaron que con ellos estaba otra persona que podría ser de Jalisco, aunque la Fiscalía no ha confirmado aún su identidad.























