La luchadora mexicana Fátima Rojas se encuentra realizando un campamento en Arizona, donde entrena en diferentes gimnasios, incluyendo el Valiant, dirigido por el campeón olímpico de Beijing, Henry Cejudo. Su objetivo es recibir fogueo, asesoría y preparación de alto nivel que la fortalezca para su debut en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 2028.
“Tienen muy buen equipo, han entrenado campeones olímpicos, van constantemente, hay mucha gente que me puede ayudar. Yo lo que necesito ahorita es estar luchando, creo que el nivel técnico y de lucha en ese equipo me va a ayudar mucho”, mencionó.
Fátima, originaria del Estado de México, viajó a Arizona con el apoyo de su familia, pues su sueño olímpico está más vivo que nunca. Su primer reto será en noviembre, cuando buscará ganar su lugar para el Campeonato Panamericano, evento que otorgará boletos para los Juegos Centroamericanos de Santo Domingo.
“Ya he tenido experiencias a lo largo de estos ciclos, siempre se sigue aprendiendo y no doy por hecho que ya lo sé todo, pero voy sumando, y ahí me va ayudar para poner esa experiencia más en práctica. Viajo y tengo que contar el dinero, pero sé que va a valer la pena, a lo mejor ahorita apretar, pero ya después todo se va a ir dando”, expresó la luchadora de 26 años.
Fátima Rojas, luchadora mexicana, se prepara para Los Angeles 2028
Fátima proviene de una familia dedicada a la lucha olímpica, especialmente por su padre, Aarón, quien la inició en este deporte desde los cinco años. Gracias a su orientación, Fátima no solo se ha consagrado como la mejor en su división, sino también como medallista en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018. Además, ha impulsado a sus hermanas, Victoria y Daniela, a seguir sus pasos en esta disciplina.
Tras dos años de altibajos por lesiones y operaciones. Fátima es ahora un ejemplo de resiliencia y está lista para recuperar el terreno en los 50 kg. Esta vez, no solo quiere hacerlo para ella, sino también para compartirlo con su hermana Daniela, subcampeona mundial juvenil.
“Me dio como una depresión, como si me fui para abajo, sí me ha costado bastante. Vamos a darle con todo. El sueño de Dani, mío, y de la familia es (estar) en Los Angeles”, concluyó Fátima.






















