La canasta básica encarece cena del Grito de Independencia. Los mexicanos deberán ajustar su bolsillo este 15 de septiembre. Ya que los festejos del Grito de Independencia tendrán un costo que va de mil 500 a 10 mil pesos. De acuerdo con un análisis de Serta Intelligence Partner (SIP), firma especializada en inteligencia de mercados. Si la celebración es en casa, con un máximo de cinco invitados. La “cena mexicana” puede costar entre mil 500 y 3 mil pesos en promedio.
Precios al alza de la canasta básica convierten la cena del Grito de Independencia en un reto económico
“Celebrar la Independencia en casa sigue siendo la opción más popular, pero también la que más resiente los efectos de la inflación, ante el encarecimiento de la canasta básica, que ha visto aumentos significativos en productos clave como la carne de cerdo y los chiles”, explicó Óscar Balcazar, CEO de SIP.
Según estudios, hacer el pozole en casa representa un gasto de entre 350 y 600 pesos. Solo en los ingredientes. Esto sin incluir bebidas ni complementos. Antojitos como enchiladas, pambazos o tostadas pueden ser más baratos de hacerse. Aunque, en su mayoría, la suma de productos como crema, queso o lechuga eleva el gasto hacia el final. Para quienes prefieren comer fuera del hogar, la diferencia es amplia. Para fondas, el gasto va de 300 a 500 pesos por persona. En restaurantes de gama media, los menús patrios alcanzan entre 800 y mil 800 pesos. Para hoteles de alta gama, la experiencia supera los 3 mil pesos y puede llegar hasta los 10 mil por persona.

En cuanto a la canasta básica, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) informó que su precio promedio en el mes de agosto fue de mil 966.36 pesos, con un alza mensual de 0.12 %.
“La noche del 15 de septiembre es una fecha tradicional y de celebración en el calendario mexicano. Sin embargo, para millones de familias, esta celebración trasciende de la gastronomía y se convierte en un ejercicio de finanzas personales”, señaló Balcazar.
Con los precios al alza, organizar la cena patria en casa o salir a restaurantes se convierte en un reto para el presupuesto familiar, obligando a los hogares a elegir entre comodidad y costo.























