La semana pasada, las lluvias no trajeron mayores problemas a los cultivos de algodón y ajonjolí en Matamoros, Tamaulipas. Estos cultivos, que están en su etapa de cosecha, se mantienen a salvo gracias a las precipitaciones. No hubo daños significativos en los campos de los municipios de Valle Hermoso, Río Bravo y Reynosa. Así lo detalló Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas.
En el caso del algodón, se sembraron aproximadamente 2,800 hectáreas y ya solo falta por cosechar un 10 por ciento. Por lo que los agricultores podrían completar la cosecha en pocos días, siempre y cuando el clima sea favorable. En el caso del ajonjolí, se sembraron 300 hectáreas, de las cuales solo restan 50 por cosechar, lo que muestra un buen avance.
Las lluvias dejaron entre una y tres pulgadas de agua en la región. Lo cual fue positivo para las tierras que ya estaban listas para la cosecha, especialmente en Reynosa y Río Bravo. Pero, el sector agrícola sigue luchando con dificultades económicas. Los productores de sorgo enfrentan problemas serios de financiamiento y siguen gestionando apoyos ante el gobierno estatal y federal para ayudar a la comercialización de este producto y los cultivos en Matamoros. Así lo detalló Salinas Sánchez.
Por Jorge Capetillo























