Los equipos que disputan la Serie del Rey 2025, tienen managers con personalidades bien marcadas. Lorenzo Bundy, por un lado, al frente de los Diablos Rojos del México, ha logrado ganarse rápidamente el cariño de la afición. Con su experiencia como jugador del equipo y después de romper una sequía de 10 años sin títulos, su figura se ha consolidado como la de un líder natural.
“Dos managers polémicos pero magníficos al mismo tiempo. Lorenzo Bundy dice que calladito se ve más bonito porque los resultados se ven cuando los muchachos ganan”, comenta Carmina Hernández, aficionada y presidenta de la Miniporra.
Por otro lado, Benjamín Gil, al mando de Charros de Jalisco, es todo lo contrario a Lorenzo Bundy con los Diablos Rojos. Conocido por su carácter y por ser un hombre que siempre va por la victoria, dentro y fuera del campo, no pasa desapercibido. Es un mánager con mucha experiencia y un estilo muy hablador. Pero, su “boca floja” también ha sido parte de su estrategia, pues sabe cómo manejar la presión.
“Son los mejores, por algo están en la Final. Creo que Gil es de los pocos que tienen claros a sus ideales y difícilmente los traiciona. Les tocó una Serie del Rey difícil contra Diablos, una lucha de personalidades, de guerra de palabras, donde ese comentario bueno o malo puede calar la mente de tu rival”, dice don Roberto Núñez, quien sigue al equipo con pasión.























