El miedo sigue marcando la diferencia cuando una mujer se anima a denunciar violencia familiar y luego duda en seguir el proceso en Tampico. Según Libby Zacil Adame Estrada, directora del Instituto de la Mujer en Tampico, dos de cada diez mujeres terminan desistiendo, incluso cuando ya existen antecedentes y hay hijos de por medio. Durante este mes se atendieron nueve casos de violencia familiar y 17 de violencia psicológica. Aunque los reportes han bajado, persiste el temor a represalias o la desconfianza hacia las autoridades.
“De cada 10 casos, hay dos que desisten. Estamos trabajando en convencerlas de que sigan adelante con la denuncia, porque muchas veces ya hay hijos de por medio. Les pedimos que procuren el derecho de los menores. Algunas piensan: ‘no, ni hacen nada’, pero no es así. Si es necesario, incluso acompañamos a las víctimas para que puedan interponer la denuncia y dar seguimiento”.
Las colonias Morelos y Borreguera aparecen como las de mayor incidencia de violencia familiar en Tampico, de acuerdo con el Instituto. Aunque en Tampico no ha sido necesario activar la Casa Violeta de Altamira, la funcionaria señaló que, en casos de riesgo, se coordina el traslado con la Guardia de Género. Aun así, muchas mujeres rechazan esta medida porque deben entregar el celular.
“Eso es algo que ellas no quieren y prefieren no resguardarse, pero se hace por seguridad”.
El Instituto de la Mujer brinda asesoría legal gratuita y atención psicológica. Quienes necesiten apoyo pueden acudir a sus oficinas en la calle Allende, a dos cuadras del hospital del ISSSTE en Tampico. Además, cada 25 del mes realizan brigadas en diferentes colonias. En ellas ofrecen pláticas sobre violencia familiar, asesoría jurídica, papanicolau y pruebas de detección temprana de cáncer, en coordinación con la Fiscalía Especializada en Niñas, Niños, Adolescentes y Mujeres.
Por Rufino Aguilera























