La mañana del lunes 20 de octubre, la noticia del asesinato corrió rápido por Apatzingán, Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle, había sido asesinado a tiros. Su cuerpo apareció junto a la carretera que conduce a la Presa del Rosario, en plena Tierra Caliente. Así lo confirmó la Fiscalía General del Estado.
Bernardo no solo era el rostro de los productores de limón, también era un hombre cercano al campo, que hablaba por los suyos y representaba sus intereses. Su voz tenía peso entre los agricultores, que lo veían como un líder con causa.
Asesinato de Bernardo Bravo: Así ocurrió el ataque
De acuerdo con los primeros reportes sobre el asesinato, Bernardo Bravo fue sorprendido mientras conducía por un camino rural. Su vehículo, dañado y con impactos de bala, alertó a quienes pasaban por el sitio. Ellos dieron aviso a las autoridades, lo que movilizó de inmediato a los equipos de emergencia.
El crimen ocurrió en un tramo que conecta con la comunidad de Los Tepetates, en Apatzingán. El cuerpo de Bernardo fue hallado dentro de su automóvil, con claras señales de ataque directo. Así lo señaló la Fiscalía.
Luego de confirmar su muerte, peritos iniciaron las diligencias correspondientes. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para realizar la autopsia que determine con precisión la causa del fallecimiento. Mientras tanto, elementos de la Sedena, la Policía Estatal y la Municipal patrullaron la zona en busca de los responsables. Hasta ahora, no se ha reportado la detención de los agresores.

El hombre detrás del liderazgo limonero
Bernardo Bravo no era un dirigente cualquiera. Durante su gestión al frente de la Asociación de Citricultores, se enfrentó a uno de los mayores retos de la región. Las extorsiones y el llamado “cobro de piso” que afectaban al gremio.
En febrero pasado, durante la inauguración del Cuartel Militar de la Guardia Civil en el Tianguis Limonero, habló sin rodeos frente al gobernador de Michoacán sobre la presión que vivían los productores. Su postura lo convirtió en una figura respetada. Pero también en una voz incómoda.
La última aparición pública de Bernardo, fue el 13 de octubre, cuando participó en el Paro Nacional de Limoneros. Exigía precios justos y condiciones más dignas para quienes trabajan la tierra. Días después, el 17 de octubre, publicó un video en redes sociales donde informaba que el Tianguis Limonero cerraría el lunes 20 para sostener una reunión con empacadores. Buscaba acabar con los intermediarios que pagaban poco y encarecían el producto. Una cita que nunca llegó a concretar.























