Un brote del virus Coxsackie, conocido como el de manos, pies y boca, ha encendido las alarmas en la Secundaria General Número 5 de Matamoros, Tamaulipas. Al menos una docena de salones suspendieron clases debido al aumento de estudiantes contagiados. Así lo detallan los padres de familia. Así lo mencionó Carlos Sánchez, vicepresidente de la mesa directiva de la Asociación de Padres de Familia.
“Ya son como 12 salones los que suspendieron clases, y actualmente solo asiste el 15 por ciento del alumnado, porque muchos papás no quieren mandar a sus hijos por miedo a que se infecten”. La escuela tiene alrededor de 870 estudiantes matriculados.
El brote de virus Coxsackie en Matamoros, comenzó a notarse la semana pasada, pero la cifra de contagios no ha dejado de crecer.
“De primero se hablaba de cinco alumnos, después fueron más y más, y aunque nos dijeron que no diéramos cifras, el número sigue creciendo”, comentó Sánchez, preocupado por la situación.
Ante el temor, los padres de familia organizaron la entrega de cubrebocas y gel antibacterial para los estudiantes, mientras que el personal de la Jurisdicción Sanitaria visitó el plantel para poner en marcha filtros sanitarios.
“Hoy vino personal de salud a revisar que los alumnos no tuvieran granos o fiebre, y pidieron que todos ingresen con cubrebocas y gel”, agregó el vicepresidente.

Las autoridades sanitarias recomendaron limpiar toda la escuela y revisar a los alumnos al ingresar. Así lo detallo Miguel Cortés, tesorero de la misma asociación.
“Las medidas son claras, tener filtros, gel antibacterial, y no permitir la entrada a quienes presenten síntomas.Si un niño tiene fiebre o granitos, debe regresar a su casa y solo volver con alta médica”.
Insisten en la necesidad de una estrategia más firme para asegurar la seguridad sanitaria del plantel. Así lo piden los padres de familia. Por ahora, las clases continúan parcialmente, con baja asistencia y bajo la vigilancia de personal de salud. Mientras, la comunidad escolar espera que el brote sea controlado en los próximos días.
“No queremos que se suspendan las clases, pero sí que se limpien todas las aulas y se mantengan los filtros. Los papás deben tener confianza de que sus hijos estarán seguros”, enfatizó Sánchez.
Por Jorge Capetillo























