Las Comisiones Unidas de Marina y de Estudios Legislativos del Senado de la República aprobaron el proyecto de decreto para expedir la nueva Ley Orgánica de la Armada de México.
El dictamen, enviado por la Cámara de Diputados, recibió 21 votos a favor por parte de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde; mientras que el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra.
Dicha minuta propone abrogar la ley vigente para armonizar la normatividad de la fuerza naval con los recientes decretos publicados en el Diario Oficial de la Federación; esto permitirá adecuar sus funciones a las nuevas atribuciones de la Secretaría de Marina.
Entre los cambios, se incorpora la protección de los intereses marítimos nacionales dentro de los objetivos de la Armada de México. Esto incluye la seguridad marítima, el sistema portuario, la industria naval, los recursos naturales, el comercio marítimo, la marina mercante y el turismo náutico.
También se autoriza a la institución a participar en la elaboración e implementación de políticas públicas de defensa. Así como ejercer el derecho de persecución en la Zona Económica Exclusiva y en alta mar. Con el fin de combatir delitos en los espacios marítimos del país.
La propuesta contempla —además— la participación de la Armada en tareas de ciberdefensa y ciberseguridad, y el uso de inteligencia artificial en operaciones militares en el ciberespacio. Asimismo, se reconoce su papel dentro del Centro Nacional de Inteligencia de Seguridad Pública.
Otro de los puntos destacados es la inclusión de la Guardia Nacional. En lo que refiere a las instituciones con las que la Armada puede coordinarse, junto al Ejército y la Fuerza Aérea.
Comisiones del Senado aprueban Ley Orgánica de la Armada
En cuanto a su estructura, se plantea una reestructuración en los niveles de mando. Se crea la Jefatura de Operaciones Navales. Misma que sustituye al Estado Mayor, y se añaden dos nuevos niveles: Mando Superior en Jefe Estratégico y Mando Superior de Jefe Operativo.
Igualmente, el documento también otorga nuevas facultades al Consejo de Almirantazgo. El cual, ahora, podrá conocer los recursos de inconformidad del personal naval. Además, se incorporan a la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios y a la Jefatura de Operaciones Navales como integrantes de este consejo.
Entre las reformas, se incluye el uso de lenguaje incluyente y se establecen principios de equidad en los ascensos, responsabilidades y asignación de tareas dentro de la carrera naval.
El senador Rolando Zapata Bello, del PRI, —adelantó— su voto en contra. Esto, tras considerar que la ley se analiza con demasiada prisa y sin una revisión profunda.
“Lamento que no se haya dado un proceso de revisión profundo, además de que esta nueva ley no fortalece del todo a la Marina, y sí la subordina al poder presidencial, poniendo en riesgo el equilibrio civil militar que debe regir en toda democracia”, expresó.
Por su parte, la senadora Raquel Bonilla Herrera, de Morena. A su vez, defendió el dictamen y aseguró que la nueva ley permitirá alinear las atribuciones de la Marina con las necesidades del país.
“Con esta nueva ley se armonizan las atribuciones de la Marina con las tareas que la nación requiere para mantener el Estado de derecho y para hacer cumplir las leyes nacionales y los instrumentos jurídicos internacionales”, sostuvo.
De esta manera, la nueva Ley Orgánica de la Armada de México avanza en su proceso legislativo rumbo al Pleno del Senado para su discusión y posible aprobación final.























