El campo mexicano está en crisis y, de seguir así, México terminará dependiendo de alimentos importados. Así lo advirtió la diputada local Marina Ramírez Andrade, del PAN. El Gobierno Federal ha descuidado la protección de los precios agrícolas. Lo que ha golpeado directamente los bolsillos de los productores y podría terminar en una dependencia alimentaria para México.
“Abren fronteras y le dan preferencia a los granos extranjeros; nuestros agricultores se quedan rezagados y al final les pagan a como quieren, sin un precio justo”.
Esta situación ha generado una fuerte caída en los precios y un abandono preocupante de tierras agrícolas. Así lo comentó Ramírez Andrade. La legisladora lamentó que los campesinos hayan intentado acercarse a las autoridades federales sin éxito.
“Muchos productores ya no recuperan ni lo invertido; algunos ya tiraron la toalla, otros siembran la mitad de lo que antes y muchos están endeudados. Es una situación lamentable y muy difícil. Ellos han buscado el diálogo, quieren sentarse a platicar con el gobierno, pero no hay respuesta ni resultados”.

Subrayó que el problema no solo afecta a Tamaulipas, sino a todo el país, donde el campo continúa retrocediendo, por lo que podría terminar en dependencia alimentaria para México. Finalmente, pidió al Gobierno Federal que impulse políticas públicas con precios justos y apoyos reales, antes de que el campo mexicano llegue a un punto sin retorno.
“Si seguimos abandonando el campo, México va a depender totalmente del extranjero, y eso no le conviene a ningún país”.
Por Enrique Jonguitud Blanco























