Las intensas lluvias de las últimas horas en Tampico, Madero y Altamira no causaron estragos mayores ni inundaciones en Tamaulipas. Aunque hubo encharcamientos temporales, las afectaciones fueron menores y se atendieron rápidamente. Así lo confirmo el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Durante una entrevista en el patio central del Palacio de Gobierno, explicó que la Mesa de Seguridad reportó los mayores acumulados en el sur del estado. En esa zona se registraron hasta 125 milímetros de lluvia.
“En donde tuvimos más precipitaciones hasta la mañana de este jueves fue en la zona conurbada de Altamira, Tampico y Ciudad Madero; sí había encharcamientos ponderados máximos de 40 o 50 centímetros y ya están activándose las bombas de Conagua y las del Estado para coadyuvar a su desalojo”.

El mandatario señaló que tanto la Conagua como la Secretaría de Recursos Hidráulicos estatal trabajan juntas para sacar el agua de las zonas más afectadas. También resaltó que no hubo familias damnificadas ni daños estructurales y que no fue necesario abrir albergues por inundaciones de lluvias en Tamaulipas.
“Afortunadamente no ha sido ninguna condición catastrófica, sino manejable hasta este momento”, subrayó Villarreal Anaya.
Las lluvias también alcanzaron municipios del norte, del valle de San Fernando y del centro, aunque con menor fuerza. En Ciudad Victoria solo se reportaron encharcamientos leves y el cierre momentáneo del vado que conecta al campus Victoria de la UAT. Así lo comento el gobernador.
Por último, reiteró que su gobierno mantiene una vigilancia constante en todo el estado y coordinación con autoridades federales y municipales. Para responder de inmediato ante cualquier emergencia climática.
Por Jordan Espinosa























