Rompió el silencio para señalar lo que llama una “justicia selectiva” en los órganos electorales del Tamaulipas. Contó que su caso de violencia política de género lleva casi tres años sin resolverse. A pesar de que ya existe una sentencia que ordena sanciones. Así lo denunció la ex secretaria general del PRI en Tamaulipas, Mayra Rocío Ojeda Chávez.
Se refirió al reciente fallo del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM). En donde se sancionó al dirigente del Partido Verde, Manuel Muñoz Cano, por haber llamado “niña” a la diputada local Katalyna Méndez. Aunque esa decisión marca un paso adelante contra el micromachismo, contrasta con la impunidad que sigue rodeando casos más graves como el suyo. Así lo declaró.
En diciembre de 2022 le fue negado el derecho de asumir la presidencia estatal del PRI. Algo que —según el estatuto— le correspondía por prelación. Esa exclusión ocurrió cuando estaba embarazada. Por lo que considera que fue un acto de discriminación, violencia política de género y justicia selectiva en Tamaulipas. Además, vulneró su derecho al ejercicio igualitario del poder. Así lo recordó Ojeda.

Se dictó sentencia en el expediente TE-RDC-10/2023. La cual ordena la destitución de los responsables e inscribirlos en el Registro Nacional de Personas Sancionadas. Así lo dictaminó el Tribunal Electoral de Tamaulipas. Pero, la resolución sigue sin ejecutarse.
“En Tamaulipas, un comentario sexista se sanciona en semanas. Mientras que una agresión que excluyó a una mujer embarazada del poder permanece en el limbo por más de dos años. Eso es justicia selectiva”.
La falta de cumplimiento refleja sumisión institucional ante figuras nacionales y un retroceso en la democracia paritaria. Así lo consideró Ojeda. Por ello, le hizo un llamado a los órganos electorales para que actúen sin favoritismos partidistas y sin justicia selectiva en Tamaulipas. Para que garanticen que la maternidad no sea motivo de exclusión en la vida política.
“La paridad no se negocia. Mi lucha no termina hasta que se aplique la ley y se garantice justicia para todas”.
Por Rufino Aguilera























