Después del Gran Premio de la Ciudad de México. Lando Norris, de McLaren, amaneció como nuevo líder del Campeonato de Pilotos. Aprovechó cada vuelta en el Autódromo Hermanos Rodríguez y defendió su pole con autoridad. La diferencia con Oscar Piastri es mínima. Apenas un punto.
La expresión volvió a escena porque en McLaren dejaron claro que habría trato equitativo. Se cuidó el mensaje de juego limpio y nada de pleitos internos que dañaran al equipo. Norris viene encendido. Lleva tres podios seguidos y eso lo catapultó a la cima. Piastri, en cambio, suma cuatro carreras sin subir al podio. Su última gran alegría fue en Países Bajos, a finales de agosto, y previo a eso quedó tercero en Italia.
Rumores sobran. Muchos creen que en Woking ya tienen favorito y el nombre sería Norris. En Singapur, la historia se calentó. En la curva 3 del Campeonato, Norris y Piastri de McLaren se tocaron. El australiano salió perdiendo y el equipo prefirió no opinar, pese a la molestia del joven piloto.
“Eso no fue un trabajo en equipo. ¿Estamos bien con Lando sacándome del camino o qué?, no es justo”, cuestionó Piastri mientras conducía.

La realidad es que Norris entendió mejor las mejoras del auto. Piastri aún batalla con esos ajustes. Este bajón abre conversaciones incómodas, pero él nota falta de fortaleza en su ex dirigido. Así lo señalo el ex preparador del australiano, Kim Keedle.
“Entiendo que desde fuera pueda parecer sospechoso”, dijo Keedle.
Con cuatro carreras restantes, Piastri encara además la presión de Max Verstappen, quien va tercero en el campeonato, a 35 puntos. En México, Norris fue una máquina y dejó a Charles Leclerc más de 30 segundos atrás. Piastri cruzó la meta en quinto sitio.
Toca esperar. La guerra naranja sigue y todo indica que será cerrada. Pero con algunas escenas recientes, cuesta no pensar que Norris tiene el camino un poco más despejado. Al final, está cometiendo menos errores y parece tener mejores herramientas para rematar la temporada sin titubeos.

























