Probablemente, todos, en algún momento, hemos soltado una mentira. A veces por evitar un problema, otras porque la situación se nos salió de las manos. Mentir es más común de lo que parece. Sin embargo, hay personas que lo hacen tan seguido que se ganan fama de “mentirosos profesionales”, y otras que lo llevan al extremo, rozando la mitomanía. La IA ha llegado a la conclusión sobre cuáles son las palabras que usan los mentirosos.
Aunque muchos logran ocultar y manipular bien lo que dicen, la verdad suele filtrarse. Hay ciertas palabras o frases que los delatan sin que lo noten. De acuerdo con la inteligencia artificial, existen expresiones que suelen repetirse entre quienes tienen tendencia a mentir. El análisis se basó en fuentes como Psychology Today, Stanford University y CFA Institute Blog, entre otras.
Palabras como “Créeme” u “Honestamente” son muy comunes entre las que usan mentirosos, pues las usan para reforzar la credibilidad de lo que dicen, aunque no haya pruebas que lo respalden. Así lo revela este análisis. También aparecen frases como “Te juro que sucedió así”, “La verdad pasó así” o “Te digo la verdad”. Las cuales buscan insistir en la veracidad del relato, pero acaban teniendo el efecto contrario.

Otro patrón común es el uso de lenguaje vago. Con expresiones del tipo “No recuerdo bien”, “Algo así” o “Más o menos”. Estas frases muestran evasión y falta de precisión. Lo que podría indicar una historia inventada o incompleta. Los mentirosos suelen evitar el uso del “yo”. Esa omisión puede reflejar una falta de responsabilidad sobre lo que dicen o hacen. Así lo señalan los expertos de salud mental.
La exageración emocional es otra señal. Frases como “Fue horrible”, “Estaba supernervioso” o “Me dio mucho miedo” suelen usarse para dramatizar y dar peso a la mentira. Cuando se sienten acorralados, recurren al mecanismo de defensa: “Yo no fui”, “Eso no es cierto”, “Nunca dije eso”, “Así no sucedió”. Negar y justificarse es su manera de evitar la culpa.
Por último, otra forma de encubrir una mentira es con exceso de detalles. Añaden información innecesaria o historias paralelas para sonar convincentes. Como en esta frase, “Cuando iba a buscar a María, me encontré a Pedro, que traía una mochila roja que se compró el mes pasado…”. A veces, la mentira no está solo en lo que se dice, sino en cómo se dice. Y la inteligencia artificial parece haberlo entendido muy bien.























