La diputada Marina Ramírez Andrade destacó la crisis agrícola en México y advirtió los riesgos que enfrenta la soberanía alimentaria del país. Por lo mismo, calificó como “totalmente lamentable” que persista la falta de atención a los agricultores, pese a múltiples gestiones y solicitudes de diálogo recientes.
Destacó que productores de veintiún estados viajaron a la Ciudad de México esta semana para reuniones, donde fueron recibidos. Esto, aunque “no se llegó a nada lamentablemente”.
Igualmente, la legisladora del PAN señaló que este desencuentro motivó a los agricultores a anunciar un posible paro nacional, algo que preocupa porque “nadie quiere que se llegue a esto”.
Asimismo, subrayó que los productores perciben un vacío de respaldo por parte del gobierno y recalcó la importancia de que la sociedad entienda la urgencia de proteger la soberanía alimentaria.
Productores sufren consecuencias de crisis agrícola en México
Ramírez Andrade advirtió que México no puede depender completamente de importaciones, pues “ningún país quiere que todo su alimento venga del extranjero”.
Denunció que muchos agricultores están abandonando el campo, vendiendo tractores o malvendiendo tierras por no poder cubrir ni su inversión mínima. Afirmó que la mayoría de los productores opera en números rojos, y que los bancos niegan créditos por inviabilidad, complicando la producción nacional de alimentos básicos.
En entrevista antes de la sesión de este viernes, indicó que la importación masiva de granos ha generado un caos, favoreciendo a industriales.
“Llenan bodegas con producto extranjero y desplazan a productores mexicanos gravemente”.
Por su parte, advirtió que toda la cadena productiva se ve afectada: arrendadoras de maquinaria, operadores y refaccionarias. Así como consumidores enfrentan distorsiones graves por falta de controles adecuados.
Ramírez Andrade recordó que el campo es el eslabón primario, y su deterioro impacta directamente a miles de familias, empresas y comunidades rurales que dependen de él. Igualmente, alertó sobre el temor de los manifestantes a posibles represalias federales, asegurando: “vamos a estar siempre en su defensa, porque tienen derecho a manifestarse”.
Por Lupita Domínguez González























