El presidente del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), Juan José Ramos Charre, aseguró que México vive un periodo de estabilidad democrática y libertad política. Destacó que los cambios en prerrogativas o ajustes de la reforma electoral nacional “no representan un riesgo para la democracia mexicana”.
Durante los foros regionales sobre reforma política y electoral, Ramos Charre señaló que cualquier modificación debe mantener la equidad en la competencia política. Recalcó que el financiamiento público a los partidos “es un elemento fundamental para garantizar igualdad de condiciones entre las fuerzas políticas”.
“El financiamiento público es una prerrogativa que procura dotar de un piso mínimo a las fuerzas políticas para que sus candidaturas cuenten con recursos y puedan competir justamente. No veo riesgo alguno: nuestro país vive un momento de libertades políticas, prueba de ello es lo que hemos visto en Tamaulipas en los últimos procesos”.
Juan José Ramos Charre asegura que la reforma electoral no amenaza estabilidad en la democracia mexicana
Respecto a la posible integración de tecnologías digitales en las votaciones, el presidente del IETAM reconoció que México está listo para avanzar hacia comicios más modernos y confiables, aunque todavía existen zonas con brechas tecnológicas.
“En Tamaulipas ya lo probamos con éxito: en la elección de 2022 se utilizaron 50 urnas electrónicas y los resultados fueron muy positivos, sin reclamos ni errores. La tecnología puede generar confianza y reducir costos”.

Sobre el pendiente nombramiento de magistraturas y consejerías electorales. Se trata de un proceso técnico y extenso, que podría resolverse hacia el primer semestre de 2026, cuando el INE defina las nuevas designaciones. Así lo explicó Ramos Charre.
“No es un proceso automático, involucra registro, exámenes, ensayos y entrevistas. Sí, se mantiene el mismo método. Estimo que hacia mediados de 2026 podrían definirse los nuevos cargos”.
Finalmente, celebró la apertura de los foros nacionales de reforma política. Destacando que permiten a la ciudadanía expresar libre y directamente sus propuestas sobre la democracia mexicana. Así lo destacó el funcionario.
“No se trata de actos protocolarios. Es un ejercicio sano donde escuchamos lo que la sociedad quiere de cara a la próxima reforma. Después vendrá el momento político, en el que las fuerzas representadas en el Congreso deberán construir los consensos necesarios”.
Por Jordan Espinosa























