La Selección Mexicana no está viviendo días tranquilos. El empate sin goles frente a Uruguay, este fin de semana en el Estadio TSM de Torreón, no solo dejó frustración por el resultado. Lo que más pesó fue el ambiente incómodo desde las gradas. Al final del partido, Edson Álvarez, de la Selección Mexicana, se fue directo al vestidor. Visiblemente molesto. Mientras caminaba rumbo al túnel, soltó con ironía una frase que reflejaba todo lo que llevaba dentro:
“Qué lindo es estar en casa, eh. Qué lindo es estar en casa”.
No hacía falta más. Sus palabras iban directo a los abucheos que se dejaron escuchar a lo largo del encuentro, sobre todo cuando el equipo dejó escapar oportunidades claras. Aunque el equipo mexicano no jugó mal, otra vez faltó gol. Y eso ya es costumbre. Con este resultado, suman cuatro empates y una derrota desde que ganaron la Copa Oro. En tres de esos cinco partidos, ni siquiera lograron anotar.
La Selección Mexicana vivió una noche tensa en Torreón; Edson Álvarez no se guardó nada
El público no se quedó callado. Durante el segundo tiempo, desde algunos sectores del estadio empezó a escucharse con fuerza un “¡fuera Aguirre!”. Y no fue lo único que molestó a la tribuna. Muchos se preguntaron por qué no jugó Carlos Acevedo, el portero del Santos, que es local en Torreón. En su lugar, atajó Raúl ‘Tala’ Rangel, quien no solo recibió críticas por su actuación, sino también insultos.
Ante eso, Raúl Jiménez no se quedó de brazos cruzados. Defendió a su compañero y pidió respeto a la afición. La escena lo decía todo. Frustración dentro y fuera de la cancha, un vestidor incómodo y un capitán harto del trato que reciben.

Lo que viene para la Selección Mexicana
El siguiente partido será el 18 de noviembre, ante Paraguay, en San Antonio, Texas. Será una nueva oportunidad para probar ajustes. En la agenda también se contempla un amistoso contra Portugal, en marzo de 2026. Como parte de la reapertura del Estadio Azteca. Y semanas antes del Mundial, podrían enfrentar a Argentina.
La presión está encima. Faltan menos de doce meses para la Copa del Mundo, y ni el técnico ni los jugadores han logrado convencer. Javier Aguirre está en la mira. Y los jugadores, como Edson, no aguantan más el clima de tensión.























