La presencia de niñas, niños y adolescentes trabajando en calles de Tamaulipas ha llevado al DIF estatal a sostener operativos continuos durante los últimos siete meses. Pese a que el tema suele relacionarse con redes externas, la autoridad señala que ―en la mayoría de los casos― las familias están directamente involucradas en la explotación infantil en Tamaulipas.
El procurador de niñas, niños, adolescentes y familia del DIF Tamaulipas, Jorge Alberto Galván Garcés, admitió que la problemática no siempre corresponde a lo que la ciudadanía imagina.
“La realidad muchas veces es distinta a lo que se piensa”, afirma el procurador del DIF.
Asimismo, el funcionario explicó que el personal estatal trabaja junto con los DIF municipales. Durante las revisiones, las brigadas conversan con los menores y solicitan información para localizar sus hogares. Después, equipos especializados acuden a los domicilios para dialogar con los padres y conocer su situación.
“Acude a los domicilios donde viven, platica con los padres, los conmina y ve de qué forma podemos ayudarlos para evitar que anden en la calle”.
Las verificaciones se realizan de manera constante en cruceros, avenidas, comercios y espacios con afluencia. Según Galván, en cada jornada se identifican entre cuatro y cinco situaciones, aunque la mayoría ya se han visto repetidas veces. Para evitar que se oculten, el personal ajusta los días de salida.
“Hemos estado rotando los días porque luego ya saben que nada más estábamos saliendo los martes y jueves… entonces ya no estaban los menores”.
El procurador detalló que algunos menores provienen de familias de Oaxaca, Chiapas y del sureste. Su presencia en la vía pública suele ser temporal, lo que dificulta el seguimiento. Aun así, subrayó que no todos los casos representan explotación directa; en varios, los propios niños salen a buscar ingresos para cubrir sus gustos personales.
“Hay ocasiones en que me tocó platicar con algunos niños y me decían: ‘Es que de esa forma puedo yo adquirir algo para mí’. No es tanto por explotación; ellos mismos buscan cómo obtener lo que quieren”.
Cuando existe evidencia clara de explotación —como menores en labores agrícolas o fuera de la escuela— la intervención con los padres es inmediata.
“Primero se les conmina… tienes que buscar formas”.
Por su parte, Galván agregó que la Procuraduría participa cada vez que instancias como la Fiscalía, el DIF Nacional o autoridades federales detectan menores involucrados en delitos.
“Nos hacen que nosotros nos pronunciemos y estemos presentes cuando hay menores involucrados”.
Por Lupita Domínguez González























