Hace un año, el tope al precio de la gasolina regular se implementó en México, y hasta hoy, ha traído resultados positivos tanto para consumidores como para distribuidores. El programa ha logrado mantener la estabilidad del mercado de combustibles. Aunque advirtió que aún faltan ajustes para optimizar la operación del sector. Así lo destacó Enrique Cárdenas del Avellano, presidente de Meta C40.
Uno de los desafíos más grandes que enfrenta el sector gasolinero tiene que ver con las altas comisiones por el uso de tarjetas de crédito. Las cuales ya representan el 70 por ciento de las ventas. Estas comisiones siguen subiendo, lo que está afectando las ganancias de las estaciones de servicio. Por ello, Meta C40 trabaja en acuerdos nacionales para reducir estos costos. Así lo explicó Cárdenas del Avellano.
Precio de la gasolina en México: En el primer aniversario del programa, las estaciones de servicio siguen enfrentando retos con las comisiones bancarias
Aunque el tope de precios no ha generado una baja en las ventas, el presidente de Meta C40 señaló que la verdadera presión financiera proviene de los altos cobros bancarios. A diferencia de otros países, donde los precios varían según el método de pago, en México no se permite esa diferenciación. Algo que está limitando la competitividad del sector.

En cuanto a la seguridad en las estaciones de servicio, Cárdenas del Avellano aseguró que no existen riesgos significativos para la población. “Una explosión es altamente improbable”, comentó, y aclaró que las normativas de seguridad actuales son estrictas, mucho más que los incidentes que a veces se ven en películas extranjeras.
Finalmente, habló sobre el panorama en Ciudad Victoria. Donde actualmente hay cerca de 60 gasolineras, una cifra que sigue creciendo. Pero, destacó que, mientras que en ciudades como la Ciudad de México hay una estación de servicio por cada 12 vehículos, en Victoria esa proporción es de una por cada seis mil. Esto ha generado una “rebanada del mercado” más pequeña. Lo que sigue presionando a los pequeños empresarios del sector.
Por Lupita Domínguez González























