Durante meses, la incertidumbre marcó a miles de propietarios de vehículos de procedencia extranjera en el estado. Ahora, las autoridades de Tamaulipas deben reconocer como legales los autos “chocolate” regularizados con el decreto federal. La aclaración aplica incluso si el trámite se hizo en fechas recientes. Con eso, la polémica en Tamaulipas comienza a quedar atrás.
La información fue dada a conocer por Manuel Zúñiga Maldonado, delegado estatal de la Organización Nacional de Protección al Patrimonio Familiar (ONAPPAFA), quien explicó que la confusión surgió por interpretaciones estrictas de las reglas de operación.
Fin a la incertidumbre por autos chocolate legales en Tamaulipas
El expresidente Andrés Manuel López Obrador impulsó ese decreto, que mantiene vigencia durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Sí había una gran controversia porque había unos vehículos que se regularizaron con fechas recientes y que, de acuerdo a las reglas del decreto, se decía que no debían estar regularizados”, señaló.
Sin embargo, aclaró que la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente emitió un criterio jurídico que respalda a los ciudadanos. Asimismo, obliga a las autoridades estatales a validar estos trámites.
“Prácticamente la Procuraduría le gana el caso a las autoridades y se toma el criterio de regularizarlo”.
Zúñiga Maldonado puntualizó que cualquier unidad con placas, holograma y tarjeta de circulación expedidos por la Secretaría de Finanzas, además de estar inscrita en el Registro Público Vehicular (REPUVE), cumple con la ley.
“Mientras no sea una placa clonada o falsificada y haya sido emitida por la autoridad, el vehículo cumple con la ley”.
Por su parte, recalcó que ninguna dependencia puede desconocer un trámite ya avalado por otra instancia gubernamental.
“Una autoridad no puede desestimar lo que otra ya está dando por acreditado”.
Esta aclaración busca frenar detenciones arbitrarias y devolver tranquilidad a las familias tamaulipecas que regularizaron sus vehículos conforme al decreto, pero que aún enfrentaban revisiones pese a portar documentos oficiales.
Por Jordan Espinosa























