Antes de llegar a plataformas digitales, muchos productos tamaulipecos nacen en cocinas, patios o talleres familiares. Ahí se elaboran alimentos, artesanías y artículos con calidad comprobada, aunque con alcance comercial limitado. Ese escenario motivó la creación del programa Hecho en Tamaulipas, para que los emprendedores formalicen sus marcas y accedan a nuevos canales de venta, incluso plataformas digitales.
Uno de los apoyos clave es la construcción de identidad comercial. Mediante convocatorias, los participantes reciben diseño de logotipo y orientación para registrar su marca ante el IMPI.
Este trámite suele representar un obstáculo por su costo y complejidad. Por lo mismo, el programa acompaña paso a paso a los pequeños productores durante el proceso.
El respaldo no se limita a lo legal. También se facilita la obtención de códigos de barras mediante la membresía GS1. Asimismo, los emprendedores son vinculados con laboratorios alimenticios. Esto les permite cumplir normas sanitarias y acceder a tiendas formales.
Hecho en Tamaulipas abre puertas a nuevas tiendas en plataformas digitales nacionales
Cuando el producto está listo, llega el reto de vender. Hecho en Tamaulipas conecta a las marcas con comercios y cadenas locales. De forma paralela, opera una tienda oficial en Mercado Libre. Desde ahí, los productos pueden llegar a compradores de todo México, sin intermediarios.
Durante el año se realizan eventos de promoción y venta. Estos espacios funcionan como vitrinas presenciales para marcas emergentes. A ello se suma el distintivo Hecho en Tamaulipas, un sello sello que identifica el origen del producto y busca generar confianza en los consumidores.
El programa depende de la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa. El mismo opera a través de la Dirección para la Creación y Formalización de Empresas.
Para muchos emprendedores, acudir a la Ventanilla Integral de Atención a MIPYMES marca un cambio. Es el paso de producir en pequeño a competir, por fin, en el mercado formal.























