Antes de pensar en un reencuentro familiar, la prioridad es la seguridad de los niños. Actualmente, la Casa Hogar del Niño Matamorense brinda cuidado y protección institucional a 32 menores, informó el DIF Matamoros. Este resguardo no es permanente. Así lo explicó el procurador de la Defensa de los Niños, Niñas y Adolescentes, Héctor Hugo Gutiérrez Treviño.
La permanencia depende de que madres y padres completen diversos procesos para garantizar condiciones adecuadas. Entre los requisitos se incluyen documentos oficiales. Así como, participación en programas de apoyo y la comprobación de un entorno familiar seguro. Además, se exige que los adultos demuestren estabilidad emocional y capacidad de cuidado.

Como ejemplo reciente, recordó el caso de un niño de ocho años con síndrome de Down. El menor fue encontrado de madrugada en calles del fraccionamiento Paseo de las Brisas. Luego de su localización, fue llevado a la Casa Hogar. Ahí recibió atención inmediata en alimentación, higiene, descanso y protección de menores por el DIF Matamoros. Mientras se analizaba su situación familiar.
De manera paralela, los padres deben acudir a la Escuela para Padres y a terapias psicológicas. También deben acreditar que cuentan con un hogar estable y funcional. El DIF realiza visitas domiciliarias para verificar que las viviendas estén libres de violencia. Si se detectan riesgos, los menores permanecen bajo resguardo. Hasta asegurar su protección. El objetivo central es salvaguardar los derechos de la niñez. El regreso al hogar solo ocurre cuando existen condiciones sanas, estables y seguras para su desarrollo. Así lo subrayó Gutiérrez Treviño.
Por Jorge Capetillo























