Mientras el Pueblo Mágico de Tula se presume incluso en Europa, en redes sociales circula otra postal: el deterioro y abandono de Arroyo Loco. A través de fotos, videos y mensajes, usuarios han puesto el tema en el centro del debate público. Asimismo, muestran el contraste entre el discurso oficial y lo que se encuentra al visitar.
Arroyo Loco, señalado como una obra clave para el nombramiento turístico del municipio, aparece hoy como un espacio descuidado. De hecho, recuerdan que el Comité Nacional de Pueblos Mágicos se interesó en Tula por este proyecto. Sin embargo, usuarios advierten que los visitantes no ven la “magia” que se promociona. En su lugar, describen banquetas sucias, paredes rayadas y baños que califican como indignos.
También reportan afectaciones en la actividad comercial del inmueble. Según las publicaciones, apenas sobrevive alrededor del 40 % de los negocios contemplados, mientras el resto sigue cerrado.
Abandono de Arroyo Loco en Tula reaviva reclamos por obras sin atención
Al mismo tiempo, señalan abandono en símbolos que forman parte de la identidad tulteca. Entre ellos, mencionan la representación de la Cuera Tamaulipeca y el Cuerudo, hoy en penumbra por fallas de alumbrado.

Las críticas apuntan a una falta de interés por conservar obras heredadas. Incluso, acusan que se les deja de lado por pertenecer a administraciones anteriores.
Para ciudadanos y visitantes, Arroyo Loco se ve como un ejemplo del desgaste de un emblema. Por lo mismo, el reclamo crece al comparar la promoción turística con la experiencia cotidiana. Y con ello, Tula enfrenta una crisis de credibilidad exhibida públicamente en redes sociales.
Por Enrique Jonguitud Blanco























