Bajo un clima adverso, la segunda jornada de entrenamientos en territorio catalán transcurrió con la mayoría de las escuderías resguardadas en sus garajes. Seis de los ocho equipos decidieron no arriesgar su tecnología debido a las precipitaciones constantes sobre el circuito en el test de la F1 en Barcelona 2026.
Sin embargo, Max Verstappen no se detuvo ante el asfalto húmedo y estrenó el RB22, primer bólido propulsado internamente con apoyo de Ford. El neerlandés completó 27 giros, registrando una marca de 1’19″578 antes de ceder el volante al joven Isack Hadjar.
Test de la F1 en Barcelona 2026: Sobresaltos en la pista
A pesar del buen ritmo inicial, el campeón mundial protagonizó un incidente al salirse hacia la zona de grava en la quinta curva. Este percance obligó a detener la sesión con bandera roja momentáneamente. Aunque circularon fotografías de la parte trasera del monoplaza expulsando humo, el coche retornó a los boxes por sus propios medios. Tras este ensayo, a la organización austriaca ya solo le queda una fecha de prácticas disponible.

La constancia de Maranello
Por su parte, Charles Leclerc demostró valentía frente a las nubes y rodó durante 64 vueltas a bordo del nuevo SF-26. El piloto de Ferrari fijó su tiempo más veloz en 1’20″844 antes de realizar el relevo programado. Para las pruebas vespertinas, el monegasco entregó el asiento a Lewis Hamilton, aprovechando que a la escudería italiana aún le restan dos días de preparación.























