El equipo biomédico obsoleto de todas las unidades en Tamaulipas, como el del Hospital General de Altamira “Dr. Rodolfo Torre Cantú”, se mantiene en proceso de baja y se encuentra resguardado en cada una de las unidades, hasta en tanto se concluya un extenso proceso administrativo, ya que su dictamen es largo y delicado, y en todo momento es supervisado por la Contraloría Gubernamental, los departamentos de activo fijo de las unidades y las distintas dependencias para unificar criterios sobre el estado inservible e inoperable de los mismos.
El secretario de Salud, Vicente Joel Hernández Navarro, destacó que dar de baja equipos y herramientas médicas requiere de un trabajo serio, apegado en todo momento a la transparencia. Sobre todo, garantizar que no se interrumpan de ninguna forma los servicios y la atención a los pacientes. Estos son una prioridad para la administración estatal.
“No es fácil y no se debe actuar a la ligera o de manera irresponsable, porque hay que tomar en cuenta que los procesos de baja y resguardo del mobiliario médico que en su momento llega a ser inservible requieren de un minucioso y largo procedimiento para darlos de baja, y actualmente los equipos que no sirven se encuentran en resguardo hasta en tanto concluya el procedimiento de manera legal y en estricto apego a la normatividad sanitaria”, dijo.
Control y resguardo del equipo biomédico obsoleto en Tamaulipas
El proceso de desincorporación de los bienes, que por sus características se encuentran fuera de condiciones óptimas por considerarse obsoletos e inservibles, debe realizarse mediante un protocolo específico. Esto aplica cuando no existe disponibilidad de refacciones o porque llegaron al final de su vida útil y, sobre todo, se debe evitar su utilización. De lo contrario, se corre el riesgo de afectar la aplicación clínica o producir eventos adversos. Así como causar un serio daño al paciente y al personal de salud.
“El proceso de los inmuebles, entre los cuales se encuentran básculas pediátricas, baumanómetros de pared, lámparas de chicote, impresoras de placas radiográficas, monitores de signos vitales, ventiladores y lámparas de exploración, entre otros, fue evaluado de manera individual por el personal de Ingeniería Biomédica, en el ámbito de su competencia, y existen bajas de equipos en proceso desde 2022, de los cuales algunos ya han sido debidamente reemplazados”, señaló.
























