La bancada del PAN en la Cámara de Diputados exige a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) crear un Protocolo de Atención y Sanción para denuncias por acoso laboral dentro del servicio diplomático.
El llamado surge tras las acusaciones de empleados y extrabajadores de la Embajada de México en el Reino Unido contra Josefa González Blanco, quien está por dejar el cargo. Sin embargo, los legisladores advirtieron que no se trata de un caso aislado.
El vocero del grupo parlamentario, Federico Döring, recordó que existen 16 denuncias formales por acoso laboral contra González Blanco. Además, señaló que alrededor de 40 funcionarios abandonaron la embajada por presuntos maltratos.
Para el diputado, la salida de la ex embajadora no es suficiente. Consideró necesaria una sanción formal por los señalamientos.
“Con Morena el cuerpo diplomático ha sido muy lastimado, ha sido abandonado y, por ende, la diáspora mexicana sufre porque no hay una política interna de servicio público que brinde un rostro de atención humana a los connacionales que se acercan a pedir ayuda u orientación”.
Acoso laboral en embajadas desata reclamo del PAN a la SRE
El diputado migrante Raúl Torres coincidió en que el caso no es único. Señaló que existen más quejas por hostigamiento laboral contra personal diplomático mexicano en el extranjero.
Torres también criticó que el Gobierno federal coloque cuotas políticas en cargos que, dijo, requieren experiencia en relaciones internacionales.
Afirmó que un mal ambiente laboral afecta directamente la atención a la comunidad mexicana. Exigió que las denuncias no queden en el olvido y se traduzcan en sanciones reales, incluso con inhabilitaciones.
“Que esto no se quede en llamados a misa o simplemente una llamada por teléfono, (que) haya un Protocolo de Atención y de Sanción a embajadores que no atienden o ejercen ellos mismos la violencia laboral en sus oficinas contra empleados técnicos-administrativos”.
El legislador pidió respeto para la fuerza diplomática mexicana, desde consulados hasta embajadas. Insistió en que el caso de González Blanco marcó un precedente negativo.
“Ya conocemos el caso de la ex Embajadora Josefa en Reino Unido, donde hubo denuncias de acoso laboral, de violencia laboral y que incluso el Órgano Interno de Control las definió como reales; sin embargo, no hubo una sanción”.























