La circulación de versiones sobre una supuesta quiebra de las maquiladoras Tridonex y Trico llamó la atención de los trabajadores de Matamoros. En donde más de cuatro mil empleos dependen directamente de ambas plantas. La narrativa fue amplificada por Susana Prieto Terrazas, vinculada al movimiento 20/32, y derivó en movilizaciones nocturnas, guardias obreras y un ambiente de tensión que contrastó con la información oficial disponible de la empresa y de autoridades locales y sindicales.
Documentos internos de First Brands Group, corporativo propietario de marcas como Trico, FRAM, Autolite, Centric Parts y Carter, señalan que la empresa inició una reestructura financiera bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos desde septiembre de 2025. Sin embargo, en un comunicado firmado por el directivo —Chuck Moore— se aclara que “las operaciones y unidades de negocio restantes en América del Norte, incluidas FRAM, Reese, TMD, Trico y Walbro, continúan operando en este momento”, lo que descarta un cierre inmediato de plantas.
Aun así, en Matamoros, el anuncio de un día inhábil por el clima llamó la atención de los trabajadores de Tridonex, quienes lo vieron como un posible cierre.
Adela Zapata, obrera de la planta, explicó que decidieron organizarse de forma preventiva para estar atentos a cualquier movimiento de la empresa.
“Vamos a estar las 24 horas en tres grupos de ocho horas, al pendiente de que nada saque la empresa”, afirmó, al precisar que la indicación fue mantener una protesta pacífica y sin alterar el orden.
La trabajadora comentó que la suspensión de actividades les llamó la atención, ya que la empresa había seguido operando incluso en condiciones extremas.
“Hemos venido hasta bajo cero, a inundaciones, y nunca había dicho la empresa ‘hoy te doy el día’, entonces se nos hizo raro”, señaló.
Añadió que en la ciudad laboran alrededor de mil 100 personas entre las tres plantas de Tridonex, muchas con amplia antigüedad.

Tensión laboral en Matamoros tras versiones de quiebra en maquiladoras
Desde el gobierno local, el secretario de Fomento Económico y de Empleo en Matamoros, Enrique Salinas, señaló que la versión de una quiebra inmediata se exageró, al recordar que el proceso financiero del corporativo es conocido desde 2025 y solo aplica en Estados Unidos.
“Estas empresas en México tienen números positivos, están muy sólidas”, aseguró, al tiempo que sostuvo que el mensaje difundido provocó pánico innecesario entre los trabajadores.
Salinas criticó la intervención de Susana Prieto Terrazas, al señalar que su actuación alteró la tranquilidad laboral.
“Ella avienta la bomba, se sube al avión, se va y deja el problema; toda la noche hubo personas pasando frío y hambre”, expresó.
Afirmó que Tridonex retomaría operaciones normales y que Trico, con cerca de tres mil empleados en Matamoros, nunca detuvo labores.
En la misma línea, el líder sindical Juan Villafuerte Morales confirmó que la empresa había informado con anticipación sobre la situación financiera de su corporativo matriz. En el que subrayó que no tendría impactos directos en México.
Señaló que se informó con claridad que Matamoros no tendría afectaciones y consideró que el llamado a protestar, sin documentos oficiales, tuvo una intención negativa.
Así mismo, Villafuerte Morales dio a conocer que la maquiladora Trico se encuentra en un proceso de venta, lo cual tiene un objetivo, que es fortalecer las operaciones mediante una mayor inversión.
“La venta va a ser para mejorar las condiciones, más inversiones es lo que nos han dicho”, declaró, al reiterar que cualquier decisión relevante se dará a conocer por canales oficiales y —no a través de rumores en redes sociales—.
Presiones externas y desinformación elevan riesgo laboral en maquiladoras fronterizas
El momento que atraviesa esta situación refleja un escenario más amplio, en el que la industria maquiladora de la frontera enfrenta presiones externas. Como la incertidumbre ante posibles aranceles, el futuro del T-MEC y la desaceleración del mercado automotriz en Estados Unidos.
En ese entorno, la información incompleta o politizada puede detonar conflictos laborales que ponen en riesgo la estabilidad de empresas que siguen operando.
Mientras tanto, cientos de trabajadores permanecen a la espera de certezas sobre su futuro laboral. Como resumió Adela Zapata, la principal exigencia sigue siendo información clara:
“Solo estamos exigiendo nuestros derechos y saber qué va a pasar con nosotros”.
Jorge Capetillo / Matamoros, Tamaulipas























