Aryna Sabalenka inició la temporada con un título sólido en el WTA 500 de Brisbane. Dejando claro su poder en suelo australiano desde la primera semana del calendario. La número uno del mundo defendió su corona con una victoria sobre la ucraniana Marta Kostyuk. Con parciales de 6-4 y 6-3, sin ceder ningún set en todo el torneo.
Esta conquista prolonga un patrón que Sabalenka mantiene desde 2019. En los últimos ocho años, ha levantado el primer trofeo del año en cinco ocasiones. Comenzando en Shenzhen tras derrotar a Alison Riske y continuando con triunfos en Abu Dabi, Adelaida y Brisbane.
En Brisbane, la bielorrusa Sabalenka, llegó como campeona defensora y cerró la semana con su décima victoria consecutiva en la ciudad. Ninguno de sus partidos se extendió a tres sets y siempre tuvo el control total de sus encuentros. Mostrando un desempeño impecable antes del primer Major del año.
Su dominio en Australia es evidente en los números: Sabalenka ha ganado 38 de sus últimas 40 presentaciones en territorio australiano, incluyendo los títulos del Australian Open en 2023 y 2024. Su única derrota significativa fue la final del año pasado contra Madison Keys. Interrumpiendo una racha de victorias consecutivas en Melbourne.
Con el título en Brisbane, la número uno del mundo sumó 22 coronas WTA a sus 27 años y fortaleció su ventaja en el ranking. Después de una semana perfecta y un historial imponente en Australia, Sabalenka llega al Australian Open como la rival a vencer. Buscando su quinto Grand Slam y la revancha tras la final perdida el año pasado.

Sabalenka en Brisbane: El episodio con Kostyuk y el contexto de la final
La final también tuvo un momento fuera de la cancha al concluir el partido. Pues no se produjo el tradicional apretón de manos en la red. Una situación que se ha repetido en enfrentamientos recientes entre jugadoras ucranianas y tenistas rusas o bielorrusas durante la ceremonia de premiación. Además, tampoco hubo foto conjunta con el trofeo, y Kostyuk evitó felicitar a Sabalenka, enfocando su mensaje en la situación de Ucrania.
“Juego todos los días con dolor en el corazón y hay miles de personas que en este momento no tienen luz ni agua caliente”, expresó Kostyuk. “Afuera estamos a menos 20 grados y es muy doloroso vivir esta realidad todos los días”.
En conferencia de prensa, la ucraniana justificó su postura y la manera de usar su plataforma pública:
“Con la guerra y todo lo que está pasando he aprendido que es muy importante alzar la voz y hablar de las cosas, ya sea la guerra, otras creencias o la postura que uno tenga”, señaló Kostyuk. “No importa de qué se trate, si es algo en lo que crees, tienes que hablar de ello”.
Ante la ausencia del saludo y el mensaje de su rival, Sabalenka se limitó a marcar distancia entre lo deportivo y lo político:
“Es su posición. ¿Qué puedo hacer?”, dijo la número uno del mundo. “No me molesta. No me importa”.
La bielorrusa subrayó su enfoque exclusivo en la competencia y explicó cómo encara cada partido:
“Cuando entro a un partido, todo es tenis y deporte. Cuando salgo a la cancha pienso en mi tenis y en las cosas que tengo que hacer para ganar”, afirmó. “No importa si enfrente está Marta Kostyuk o Jessica Pegula. Yo salgo igual, doy lo mejor de mí y peleo por el trofeo. No tengo nada que probar. Salgo y compito como atleta”.























