Con una estrategia, México continúa avanzando en la eliminación de la lepra, una enfermedad que desde hace décadas dejó de ser un problema de salud pública en el país, de acuerdo con la Secretaría de Salud.
La dependencia explicó que, desde 1994, la lepra —una infección causada por el mycobacterium leprae— dejó de representar un riesgo generalizado para la población. Esto fue posible al cumplir la meta fijada por la Organización Mundial de la Salud de registrar menos de un caso por cada 10 mil habitantes.
“Además de estas labores en campo, las acciones se orientan a la búsqueda en menores de 15 años. No debemos tener reporte en esas etapas porque significaría que existe todavía transmisión sostenible”, señaló Luna López.
En el marco del Día Mundial de la Lepra, la especialista detalló que una de las principales herramientas es la poliquimioterapia. El cual es un esquema de medicamentos combinados que permite curar la enfermedad. A esto se suman jornadas dermatológicas, donde personal de salud identifica casos probables y toma muestras directamente en las comunidades.
Gracias a la donación de este tratamiento por parte de la OMS, la poliquimioterapia se entrega de manera gratuita en todas las unidades del sector salud del país.
Lepra en el país: estrategia sanitaria mantiene control, afirma Secretaría de Salud
Fátima Luna agregó que también se habilitó una plataforma de información en tiempo real para facilitar la aplicación de estrategias de intervención inmediata. Con el objetivo de fortalecer el control de la enfermedad.
“Asimismo, se realizan actividades de educación continua con personal de salud, así como talleres comunitarios para identificar de forma temprana los signos y síntomas de la enfermedad, fundamentalmente en las familias que han registrado casos de lepra”, comentó la especialista.
La vocera del Cenaprece subrayó que la lepra es curable, ya que su detección temprana y tratamiento oportuno “no sólo reducen considerablemente las posibilidades de discapacidad, sino que son clave para su eliminación”.
Sin embargo, advirtió que la micobacteria puede tener un periodo de incubación de entre cinco y 20 años. Si no se atiende desde los primeros síntomas, puede provocar afectaciones en ojos, manos, pies, músculos y huesos. Además de secuelas como deformidades, mutilaciones, disminución de la movilidad e incluso ceguera.
Luna indicó que, ante la aparición de manchas claras u oscuras, nódulos en la piel, lesiones o pérdida de sensibilidad, es fundamental acudir al médico. También recordó que puede transmitirse mediante fluidos de la nariz y la boca de personas enfermas que no reciben tratamiento.
En el #DíaMundialContraLaLepra, la Secretaría de Salud mantiene una estrategia integral con acciones para evitar el aumento de casos en México.
A través de @cenaprece, se realizan jornadas dermatológicas, capacitación al personal de salud y talleres comunitarios… pic.twitter.com/Bd1Q1FKLj3
— SALUD México (@SSalud_mx) January 25, 2026























