La temporada de cacería 2024–2025 pinta para convertirse en una de las más fuertes de los últimos años en Nuevo Laredo, luego de que se reportó un aumento de entre 20 y 30 por ciento en la llegada de cazadores, en comparación con el ciclo anterior. Este crecimiento, además, ya se está reflejando en el turismo y en el movimiento económico de la ciudad.
De acuerdo con el director de Turismo municipal, Alfredo Guarneros, los primeros datos entregados por la Asociación Nacional de Ganaderos Diversificados Criadores de Fauna (ANGADI) confirman que las cifras ya rebasaron lo registrado en la temporada pasada. Todo ello, cuando arribaron cerca de 2 mil 600 cazadores. Ahora, el cálculo apunta a cerrar con más de 3 mil visitantes cinegéticos, una vez que la actividad termine de forma oficial el próximo 8 de febrero.
Guarneros explicó que este repunte está relacionado, en parte, con la llegada de especies específicas que varios cazadores esperaban para tener una experiencia más completa. A eso se suma el trabajo en conjunto de los tres niveles de gobierno, bajo la instrucción de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal.
Temporada de cacería en Nuevo Laredo crece 30 por ciento
También resaltó que la coordinación se mantiene de forma cercana con autoridades federales y estatales. Especialmente con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) para asuntos de permisos y cruce de armas. Además, se trabaja junto con la Guardia Nacional y la Guardia Estatal, que se encargan de brindar seguridad durante los recorridos por carretera y el acceso a los ranchos.
En el mismo sentido, mencionó el apoyo directo del Gobierno Municipal mediante un módulo de atención instalado en el Puente Internacional II. Desde ese punto se respalda a los visitantes con trámites migratorios, la internación temporal de vehículos y permisos. Además del acompañamiento de dependencias como Tránsito, Protección Civil y Vialidad.
Asimismo, otro punto clave ha sido la coordinación con los clubes de cacería, lo que permite llevar un control diario del número de visitantes y medir con más precisión la derrama económica. Esto beneficia de forma directa a hoteles, restaurantes y comercios locales. Igualmente como también a carnicerías y expendios de bebidas.
—En lo que refiere al impacto económico—, el funcionario recordó que en la temporada anterior la derrama fue de alrededor de 15 millones de dólares. Para este año, en cambio, se espera alcanzar entre 17 y 18 millones de dólares. Lo que refuerza a Nuevo Laredo como un destino estratégico para el turismo cinegético en la región.
Por Silvia Guerrero























