La tortilla forma parte de la dieta diaria en México. Está presente en tacos, quesadillas, gorditas y muchas otras preparaciones. Para quienes buscan cuidar su salud o mantener el peso, surge la duda: ¿cuál elegir, la tortilla de maíz o la tortilla de harina?
Calorías: la diferencia principal entre la tortilla de maíz y la tortilla de harina
Uno de los contrastes más notables entre la tortilla de maíz y la de harina se encuentra en las calorías. La tortilla de maíz aporta menos calorías y ofrece beneficios nutricionales superiores. Así lo aseguran los especialistas.
Herramientas de seguimiento de alimentos como MyFitnessPal y bases de datos nutricionales indican que una tortilla de maíz estándar contiene entre 50 y 60 calorías. Aproximadamente 52 kcal por pieza. En cambio, la tortilla de harina puede variar según su tamaño y estilo. Pero generalmente se ubica entre 80 y 150 calorías por unidad.
Otros factores nutricionales
Las diferencias no se limitan a las calorías. Las tortillas de maíz se elaboran con masa nixtamalizada, a base de maíz, agua y cal, y suelen tener menos grasa. Además, de menos sodio y mayor contenido de fibra que las de harina.

La fibra resulta importante porque contribuye a la sensación de saciedad y favorece el control del peso. Por su parte, el menor contenido de grasa disminuye la densidad calórica de cada tortilla. Las tortillas de harina, elaboradas con trigo refinado y, en ocasiones, grasas añadidas. Las cuales presentan un contenido más elevado en calorías y grasas totales.
Impacto en el peso
En términos de ganancia de peso, la tortilla de harina puede favorecerla más que la de maíz por su mayor densidad calórica y presencia de grasas. Por el contrario, las tortillas de maíz, al ser más ligeras y ricas en fibra y micronutrientes como magnesio. Son consideradas por expertos como la opción más adecuada para dietas de control de peso o planes alimenticios ligeros.
No obstante, los especialistas aclaran que el efecto sobre el peso depende del consumo total, incluyendo tamaño de la porción y acompañamientos. Por ejemplo, tres tortillas de maíz pueden aportar menos calorías que una tortilla de harina grande. Pero al combinarse con ingredientes muy calóricos, el balance cambia.
Por ello, quienes buscan controlar su ingesta calórica pueden optar por tortillas de maíz o, en su caso, elegir versiones integrales o más pequeñas de harina. Acompañadas de alimentos bajos en grasa y altos en fibra, para mantener un equilibrio en la comida.
























