Bad Bunny sacudió el Super Bowl LX con un show de medio tiempo cargado de ritmo, símbolos y orgullo puertorriqueño, prácticamente todo en español, logrando romper récords.
Más allá de la música, el espectáculo se sintió como una celebración latina a lo grande y cerró con un mensaje de unidad que muchos se quedaron repitiendo.
Además, el medio tiempo se movió con cifras históricas de audiencia, reforzando la idea de que no fue solo un show: fue un momento cultural.
Bad Bunny rompe récords en el Super Bowl LX
El show de medio tiempo del Super Bowl LX no solo se vio como otro concierto gigante. Para mucha gente, fue un momento cultural completo, con orgullo latino y guiños claros a Puerto Rico frente a una audiencia global.
Con el paso de las horas, empezaron a salir comparaciones y listas. Varias publicaciones especializadas revisaron actuaciones pasadas y colocaron esta presentación muy arriba. En algunos recuentos, incluso aparece entre las mejores de todos los tiempos.
Bad Bunny llegó con uno de los espectáculos más esperados del evento. Y, de acuerdo con reseñas y rankings que circularon después, cumplió con esa presión.
La puesta en escena mezcló fiesta y símbolos. Dentro del estadio apareció una:
“casita”
También hubo invitados sorpresa y cruces de estilos. La presentación pasó por momentos de salsa con Lady Gaga y un giro punk rock con Ricky Martin en:
“Lo Que Le Pasó a Hawaii”
Esa mezcla de narrativa y creatividad hizo que muchos lo sintieran como algo más amplio que música. Para varios, fue una celebración de identidad con alcance mundial.

¿Por qué lo colocan tan alto en rankings?
Uno de los conteos más comentados fue el de Rolling Stone, que recientemente revisó los mejores shows de medio tiempo. Ahí, el protagonizado por Bad Bunny aparece en el segundo lugar.
Según esa lista, solo queda por debajo del show de Prince, organizado en 2007. El argumento central: creatividad, sorpresas y momentos culturales que se quedan en la memoria.
Estos rankings suelen tomar en cuenta la ambición del montaje y el impacto en la cultura pop. En ese sentido, el show destacó por integrar símbolos culturales y una frase que muchos interpretaron como una declaración amplia:
“Together we are America”
Más allá de reseñas y posiciones, el espectáculo también se asoció con un dato fuerte de audiencia. De acuerdo con el texto, más de 135 millones de personas siguieron el medio tiempo.
Esa cifra lo coloca como uno de los shows más vistos en la historia del Super Bowl. Y, al mismo tiempo, alimenta la idea de que fue un momento cultural, no solo musical.























