El talento del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero tiene un nuevo aliado en el sector empresarial tras formalizar un pacto de cooperación científica. Así ratificaron este compromiso institucional, Juan Ruperto Rodríguez Zárate, titular de Grupo Industrial Águila, y el director del plantel, Juan Dionisio Cruz Guerrero. El convenio Tec Ciudad Madero, busca potenciar la investigación aplicada. Además, de abrir puertas a los alumnos en el campo laboral real. La capacidad de los exalumnos es fundamental para el éxito de sus actuales operaciones industriales. Así lo subrayó Rodríguez Zárate.
“Este convenio no es un simple documento, es una declaración de confianza en todos ustedes, en todos los que salen de aquí, en todos sus maestros y a sus directivos. Gracias, señor director, por esa formación que hacen, es de verdad extraordinario. Muchos de nuestros ingenieros de hoy lideran nuestros proyectos y que dirigen alguna de las unidades son egresados de aquí”, señaló.
La vinculación industrial crece tras la firma del nuevo convenio Tec Ciudad Madero
Por su parte, Cruz Guerrero explicó que la empresa desarrolla en Altamira un complejo enfocado en transformar plásticos en energéticos ecológicos. Esta iniciativa resulta sumamente atractiva para quienes cursan las ingenierías ambiental y química por su enfoque en la preservación del entorno.
“Es un acuerdo que marcará un antes y un después para el Tec Madero, porque lo establecemos con un grupo empresarial que está desarrollando un proyecto muy pertinente para varias de nuestras ingenierías, especialmente química y ambiental, al tratarse de una planta en Altamira, que convertirá residuos plásticos en combustibles limpios, apoyando la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente”, expresó.

Gracias a este convenio Tec Ciudad Madero, el alumnado tendrá la oportunidad de cursar estancias técnicas y obtener formación específica. Vinculando así la teoría académica con el entorno práctico. Así, la escuela reafirma su prestigio al egresar especialistas que cubren las necesidades presentes de la industria.
Por Rufino Aguilera























