El costo de la carne de res y cerdo comenzó el 2026 con incrementos que ya generan preocupación dentro del sector cárnico. Por ello, especialistas advierten que factores comerciales y de seguridad están influyendo directamente en el bolsillo de los consumidores.
Macarena Hernández Márquez, directora general del Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne), explicó que el aumento se relaciona con la eliminación de la exención arancelaria a importaciones desde Brasil y Argentina. A esto se suman gastos derivados de la inseguridad que enfrentan las empresas.
Costo de carne de res y cerdo aumenta y preocupa a industria
Durante la Convención Anual de la Industria Cárnica, el organismo señaló que los cupos de importación anunciados no alcanzan para cubrir la demanda actual. Para carne de cerdo se contemplan 51 mil toneladas y para proteína de res unas 70 mil toneladas en los próximos meses.
“Desde nuestro punto de vista, los cupos que publicaron tanto de cerdo como de res, son insuficientes, entonces vemos que van a presionar a los precios hacia la alza, además de que los cupos se establecerán mediante un modelo de licitación por lo que el proceso es nuevo para la industria”, señaló Hernández Márquez.
La Comecarne, que agrupa compañías como SuKarne, Sigma, Grupo Bafar, Lala, La Barca, Cargill, Capistrano y Grupo Bachoco, había propuesto un cupo máximo de 111 mil toneladas. Esa cifra representa el 5.9 por ciento de la producción nacional.
¿Qué factores están detrás del aumento en la carne?
El consumo de carne de cerdo alcanzó niveles históricos en México. En los últimos dos años creció 7.8 por ciento gracias a la diversificación de proveedores como EU, Canadá, Brasil y Chile.
“Reconocemos estos instrumentos para facilitar la importación, pero deben ser de forma expedita y con las menos regulaciones administrativas para que él importador pueda diagramar su programa tema de abasto anual”, señaló el gerente de estudios económicos de Comecarne, Ernesto Salazar.
De igual modo, el especialista también indicó que las aduanas mexicanas tienen limitaciones para recibir grandes volúmenes en poco tiempo. Además, los países exportadores trabajan con calendarios de producción definidos.
Por otro lado, la inseguridad —continúa presionando los costos del sector—. Bajo este contexto, delitos como la extorsión y el robo en carreteras elevaron la siniestralidad en 10 por ciento durante 2025, lo que impacta en el precio final de la proteína cárnica.























