¿Dónde verificar si tu esquema contra el sarampión está completo?. Ante el incremento de casos de sarampión en México, ha surgido una duda frecuente entre la población nacional: cómo llegar a saber si ya se cuenta con la vacuna que protege contra esta enfermedad.
La manera más segura y sencilla de poder confirmarlo es revisar la Cartilla Nacional de Salud, documento oficial donde se registra todo el historial de vacunación.
En la cartilla aparecen anotadas las vacunas aplicadas a lo largo de la vida, incluidas las dosis contra el sarampión. Para niñas y niños de 0 a 9 años, es importante ubicar la vacuna SRP (triple viral), la cual protege contra sarampión, rubéola y parotiditis.
Conoce la forma correcta de verificar tu esquema de vacunación ante el sarampión
El esquema completo contempla dos dosis: la primera alrededor del primer año de vida y un refuerzo posterior, conforme al calendario oficial. En el caso de adolescentes y personas adultas, la protección suele registrarse como vacuna SR (doble viral). Principalmente, cuando no se cuenta con el esquema completo de la infancia.
Pero, en todos los casos, es importante verificar que las dosis de vacunación tengan fecha, sello y firma del personal de salud. Lo que confirma que fueron aplicadas de manera oficial.
Revisar el esquema de vacunación es de importancia porque el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y puede causar complicaciones graves, sobre todo en niños pequeños y en personas que no están protegidas. Por eso, mantener las vacunas al día ayuda a cuidarse a uno mismo y también a proteger a la comunidad.

Al día de hoy, las autoridades de salud han reforzado las campañas de vacunación y ofrecen la aplicación gratuita en módulos y unidades médicas. Por ello, revisar la cartilla y completar las dosis faltantes es una medida clave para prevenir contagios.
Después de recibir la vacuna contra el sarampión, ya sea SR o SRP, algunas personas pueden presentar reacciones leves y temporales. Entre los síntomas más comunes se encuentra el dolor, enrojecimiento o inflamación en el lugar de la aplicación.
Al igual que fiebre ligera, cansancio, dolor de cabeza o malestar general. Asimismo, en casos poco frecuentes puede aparecer una erupción leve en la piel días después.























