La delegación helvética ratificó una vez más su dominio absoluto en las disciplinas de esquí alpino durante esta fecha de actividad olímpica. Por su parte, el esquiador Franjo von Allmen logró conquistar con firmeza la primera posición con oro en la prueba de Super G. Con una marca de 1:25.32, el esquiador helvético aseguró la victoria y sumó su tercer metal dorado en la competencia.
Franjo von Allmen y su oro estrenan el palmarés del Super G en Milano Cortina
Además, Franjo von Allmen con su oro se convirtió en el monarca inaugural de esta disciplina que se estrena en el calendario olímpico oficial. Por consiguiente, su nombre quedará grabado como el primer referente histórico de esta especialidad en la nieve.

El segundo puesto fue ocupado por Ryan Cochran-Siegle de Estados Unidos, tras cronometrar una marca de 1:25.45. Por su parte, Marco Odermatt se adjudicó el bronce, consolidando así un destacado doblete para la delegación de Suiza.
Participación de la región
En cuanto al talento latinoamericano, el argentino Tiziano Gravier tuvo una sólida presentación en su primera experiencia dentro de unos Olímpicos. El joven concluyó el desafío en el puesto 28, deteniendo el reloj en 1:29.06 tras una bajada muy valiente.
Con este resultado, el deportista argentino superó el registro de Nicolás Arsel, quien finalizó en la posición 30 durante Salt Lake City 2002. Así, el representante sudamericano finalizó con éxito uno de los trayectos más complejos de la competencia en Italia.























