En las últimas dos décadas, las cifras oficiales del Inegi evidenciaron un cambio radical en los vínculos sentimentales de los mexicanos y el por qué ya no se casan en México. Hoy, apenas el 36.3 % de la población adulta mantiene un matrimonio, cifra menor al 47.6 % documentado en 2005.
Mientras las nupcias caen, las parejas que eligen vivir juntas sin papeles aumentaron del 11.1 al 17.6 por ciento. Por su parte, la soltería también muestra un ligero crecimiento, alcanzando ahora al 33.2 por ciento de la población mexicana.
El Inegi revela las razones de por qué ya no se casan en México
Los varones de entre 30 y 59 años son quienes más evitan el matrimonio, con una reducción del 48.2 por ciento. Las mujeres en ese mismo rango de edad también presentan una baja, aunque mucho menor, situada en el 17.2 por ciento.
A lo largo de 2024, las oficinas del registro civil en México formalizaron un total de 486 mil 645 uniones en matrimonio. De esta cifra, los enlaces entre personas de distinto sexo representaron la gran mayoría con un 98.7 por ciento del total.

A nivel geográfico, Quintana Roo lidera la tasa de nupcias, seguido de cerca por estados como Campeche, Sinaloa y Durango. En contraste, las separaciones y los divorcios también han mostrado una tendencia al alza constante desde el año 2005.
Esta transformación social repercute en gestiones jurídicas, tales como los beneficios por fallecimiento que brindan tanto el IMSS como el ISSSTE. Estas instituciones mantienen lineamientos estrictos en los matrimonio. Para proteger la estabilidad económica de los familiares directos luego del fallecimiento de un trabajador.
La ley actual da prioridad a la esposa legal sobre cualquier otra pareja sentimental. Al momento de entregar este beneficio económico. Incluso si existía una separación de hecho, la cónyuge conserva el derecho legal sobre la pareja en situación de concubinato.























