El bienestar social no se construye desde una sola oficina. Así lo plantea la secretaria de Bienestar Social, Silvia Casas González, al explicar que la reducción de la pobreza en Tamaulipas se relaciona con esfuerzos coordinados. En ese contexto, la funcionaria sostuvo que la entidad se mantiene por debajo del promedio nacional en cada medición vinculada a pobreza. Asimismo, dijo que el avance más visible ocurrió en pobreza extrema durante los últimos años.
“Estamos abajo de la media nacional en todos los indicadores de pobreza y destacamos siempre la pobreza extrema, que bajó de 2.9 a 1.5%, aproximadamente 52 mil personas”.
Coordinación institucional impulsa reducción de la pobreza en Tamaulipas
Pese a la disminución que se ha registrado, Casas González reconoció que todavía persisten hogares en pobreza extrema. Aun así, dijo que la reducción representa un avance social significativo.
Sobre las razones, explicó que el factor económico resultó determinante. Destacó que el incremento salarial elevó los ingresos familiares y permitió atender necesidades esenciales.
“Uno de los principales motivos no nada más son los programas sociales, principalmente es el incremento al salario, que logró que el bienestar económico de las familias mejorara”.
Asimismo, mencionó que derechos básicos como la salud, la educación y la alimentación forman parte del avance contra la pobreza. Indicó que la alineación de políticas públicas entre distintos órdenes gubernamentales amplifica ese efecto. De ahí que insistiera en la necesidad de un trabajo interinstitucional constante.
En esa ruta se trabaja de manera conjunta para reforzar condiciones de vida en la población.
“Siempre digo que el bienestar es una tarea de varias dependencias y niveles de gobierno, no nada más de bienestar social, trabajamos en colaboración con otras secretarías”.
Dentro de esas acciones coordinadas, mencionó programas de electrificación realizados con dependencias estatales y el DIF. Por su parte, reiteró que los resultados descritos responden a una estrategia integral.
Por Lupita Domínguez González























