Tras el reciente bloqueo en la Cámara de Diputados a la reforma electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el próximo lunes 16 de marzo pondrá en marcha —el ya famoso “Plan B”—.
La intención es buscar que el ajuste de cinturón llegue a los legisladores de los estados y se abra más espacio a la voz de la ciudadanía.
Según explicó, la meta principal no ha variado, pues busca erradicar lo que considera gastos innecesarios. Esto dentro de los organismos e instituciones encargadas de los procesos democráticos.
“¿En qué consiste el Plan B? Lo mismo: seguir disminuyendo los privilegios. Decían: ‘va a cambiar ley electoral’ no. Tiene un objetivo: seguir disminuyendo los privilegios que todavía tienen exceso en recurso públicos”, aseguró la presidenta.
“Plan B” de la reforma electoral: Ejes centrales de la nueva estrategia
El proyecto que llegará a las cámaras el próximo lunes se sostiene sobre tres pilares fundamentales que impactarán directamente en la administración de los recursos en las entidades federativas. Cabe mencionar que la reforma electoral Plan B introduce nuevos estándares en estas medidas.
- Recorte de beneficios económicos en las legislaturas de los estados.
- Reducción de gastos excesivos en las administraciones municipales.
- Potenciar los mecanismos de consulta para la población.
Además, Sheinbaum subrayó que es necesario establecer un techo financiero para las cámaras legislativas. Así, el Plan B de la reforma electoral plantea límites concretos en el manejo de recursos.
“Poner un tope máximo de lo que debe destinarse a los Congresos y el Senado”, acotó la mandataria.
Para la jefa del Ejecutivo, la sesión de ayer sirvió para poner bajo la lupa a cada fuerza política. Resaltó que mientras Morena y una parte de sus aliados apoyaron la reducción de presupuestos, otros partidos prefirieron mantener el sistema actual. En su intervención, señaló directamente al PRI, PAN y Movimiento Ciudadano como los principales opositores a su iniciativa. Esto demuestra el debate que despierta el Plan B de reforma electoral en el Congreso.
“Los demás, no. Empezando por ¿quiénes? el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, y con algunos otros legisladores del PT”.
“Nuestra lucha sigue siendo porque el recurso público se vaya a la gente y fortalecer la participación ciudadana, la verdadera democracia, que la gente elija a todos los diputados, sean plurinominales, que pueda decidir sobre temas de sus municipios y estados”, detalló.
Sheinbaum buscó evidenciar quiénes defienden los privilegios políticos
A pesar de que el pronóstico era adverso, la presidenta admitió que pidió a los legisladores de su movimiento llevar la propuesta a votación. Su objetivo era dejar constancia de quiénes están a favor de recortar los beneficios de la clase política.
“¿Por qué insistí en que se votara? Ya sabíamos que no se iba a votar, ya habían dicho públicamente que no iban a votar. Yo insistí que se votara, ¿por qué? porque cumplí con la gente (…) Me comprometí que iba a enviar reforma con lo que quería la gente, primero, y, segundo, es importante ver quién votó porque disminuyan los privilegios”, mencionó la presidenta.
Finalmente, el Plan B, tras rechazo de la reforma electoral, también contempla ajustar los tiempos de la democracia participativa, proponiendo que la consulta de revocación de mandato se realice a los tres años de gobierno en lugar de esperar a los cuatro.
“La vamos a enviar el lunes, están terminando la redacción y vamos a ver a qué cámara enviamos. Si no pasa, tampoco pasa nada, pero nosotros tenemos un mandato y una convicción y un principio. A nosotros no se nos olvida de dónde vinimos”, reiteró Sheinbaum.























