Después de varios días de incendios en la Sierra de Miquihuana, en Tamaulipas, una lluvia acompañada de granizo cayó sobre la zona montañosa y contribuyó a frenar el fuego que consumía la vegetación.
La precipitación, que no es común en esta región, cayó y cubrió parte de la sierra, ayudando a disminuir la intensidad del incendio que se había extendido durante varios días.
Lluvia y granizo controlan incendio en Sierra de Miquihuana, Tamaulipas
Luego de jornadas marcadas por humo y fuego, la caída de granizo modificó por completo el paisaje de la sierra. Las montañas amanecieron cubiertas de blanco.
De acuerdo con los reportes en la zona, la lluvia ayudó a enfriar el terreno y a reducir la fuerza del fuego que avanzaba sobre la vegetación. Las imágenes que comenzaron a circular muestran cerros, caminos y árboles cubiertos por el granizo.
Incendio dejó cientos de hectáreas afectadas
El incendio forestal que se registró en la Sierra de Miquihuana permaneció activo durante 12 días y dejó daños en al menos 450 hectáreas.
El siniestro se localiza dentro del Área Natural Protegida vinculada a la Mariposa Monarca, una zona considerada importante para la conservación ambiental.
Actualmente, 133 brigadistas continúan trabajando en el área para evitar que el fuego vuelva a expandirse. En las labores también participa una aeronave que realiza descargas de agua y espuma retardante sobre los puntos más complicados.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional Forestal, el incendio presenta un avance del 90 por ciento en su control. Aun así, el fuego alcanzó distintos tipos de vegetación dentro del perímetro afectado.
Las autoridades mantienen vigilancia en la zona para asegurar que las llamas no se reactiven mientras continúan las labores de control y enfriamiento del terreno.























