Al comenzar la Semana Santa, el obispo de la Diócesis de Victoria, Oscar Tamez Villarreal, pidió a la comunidad católica asumir estos días de celebraciones litúrgicas con fe, recogimiento y profundidad espiritual. Después del tiempo cuaresmal, corresponde acompañar a Jesucristo en los momentos centrales de su vida.
“Hemos recorrido el camino cuaresmal, un camino de reflexión y penitencia”.
Asimismo, destacó el valor del Triduo Pascual, que comienza con la Última Cena y concluye con la resurrección de Cristo.
“Es momento de acompañar a Jesús en sus últimos días entre nosotros, desde la última cena con sus apóstoles hasta su camino al calvario donde entregaría su vida por nosotros”.
De igual forma, resaltó la dimensión espiritual e histórica de esta conmemoración.
“Sin duda, la semana que cambió la historia de la humanidad, que cambió tu historia y la mía. ¿Estamos preparados para vivirla?”.
Cuando se refirió a las celebraciones litúrgicas, recordó primero el sentido del Domingo de Ramos, el Jueves y Viernes Santo.
“Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre. Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía. Todo está cumplido e inclinando la cabeza, entregó el Espíritu”.
Asimismo, mencionó el Sábado Santo, jornada en la que se realiza la solemne Vigilia Pascual.
“Esta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo”.
Por su parte, señaló que el Domingo de Resurrección representa la victoria de la vida sobre la muerte.
“Era preciso que resucitara de entre los muertos”.
Por José Saldaña























