La vuelta del volante jalisciense al Gran Circo estuvo marcada por los contratiempos durante los ensayos realizados en el asfalto de Melbourne. Un fallo mecánico obligó a ‘Checo’ Pérez a retirarse de la pista de la GP de Australia. Dejando dudas sobre el rendimiento de su Cadillac número 11.
Durante la segunda tanda de ensayos, los inconvenientes en el propulsor fueron evidentes desde el inicio, impidiendo que Pérez abandonara los talleres. Los especialistas de la escudería trabajaron intensamente en el vehículo, buscando optimizar su funcionamiento para la competencia en territorio australiano.
Incertidumbre por el rendimiento de “Checo” Pérez en el GP de Australia
Faltando escasos siete minutos, el tapatío consiguió salir a pista, pero la satisfacción se esfumó rápido tras dar apenas un par de vueltas. El motor volvió a fallar, provocando que el auto quedara inmovilizado en la curva 13 y activando inmediatamente el Virtual Safety Car. Respecto al percance, la escudería difundió un análisis inicial para explicar los motivos detrás de la inmovilidad del coche:
“Cadillac informó que en un principio se sospechó de algunos problemas hidráulicos, pero que se va a indagar con mayor profundidad después de que el coche regresara a boxes para una mejor evaluación a lo que le ocurrió al vehículo.”

Previamente, en la sesión inicial de la GP de Australia, ‘Checo’ Pérez ya lidiaba con dificultades al frenar y acelerar, lo que motivó varios cambios de neumáticos. Aunque marcó mejores tiempos con gomas suaves, un trompo al final de la recta evidenció la inestabilidad de su maquinaria en la curva 3.
Ahora, tanto el piloto como sus ingenieros enfrentan una carrera contra el tiempo para realizar ajustes antes de la clasificación y la carrera dominical. Este evento marca la esperada reaparición del volante mexicano en la Fórmula 1 después de haber estado ausente durante toda una temporada.























