La crisis en el campo de la zona norte de Tamaulipas se convirtió en una preocupación cada vez mayor para los productores, que hoy enfrentan una combinación de bajos precios en el sorgo y el maíz, además de una sequía histórica que golpea de lleno a la producción.
Desde la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas, el gerente Juan Manuel Salinas Sánchez describió este panorama como una “tormenta perfecta”. Al advertir que las condiciones actuales anticipan rendimientos muy bajos y, en consecuencia, pérdidas económicas para quienes trabajan la tierra.
Agricultores del norte Tamaulipas reportan crisis por bajos precios y sequía
Explicó que el precio del sorgo se ubica alrededor de los 4 mil 600 pesos por tonelada. Sin embargo, esa cantidad ya no alcanza para cubrir los costos de producción, que se calculan en al menos 10 mil pesos por hectárea.
A este escenario se suma la falta de lluvias. Según señaló, los cultivos muestran un desarrollo limitado y apenas lograrían rendimientos de poco más de una tonelada por hectárea. Una cifra que complica recuperar la inversión realizada por los productores.
El problema, dijo, no solo está en el clima o en los precios. También pesa la falta de apoyos para el campo, como subsidios al diésel agropecuario, seguros contra siniestros y esquemas de ingreso objetivo que ayuden a compensar las pérdidas.

Salinas Sánchez añadió que para el ciclo 2025 dejaron de sembrarse más de 100 mil hectáreas. Una señal clara del desánimo que existe entre los productores ante la falta de soluciones.
Al final, el dirigente cuestionó la falta de respaldo al campo mexicano y advirtió que el sector atraviesa una situación crítica, sin programas que permitan garantizar su sostenibilidad.























