Lo que debes saber de la temporada de lluvias en México este año. Aunque el calendario marca que todavía falta un tramo considerable para que las nubes se instalen de forma definitiva, la inquietud por el inicio del ciclo pluvial ya se siente en muchos hogares. A escasos días de que la primavera haga su entrada oficial, los recientes chubascos que sorprendieron a diversas localidades de Jalisco han servido como un recordatorio para quienes prefieren la prevención sobre la marcha.
La planeación resulta fundamental cuando se trata de fenómenos meteorológicos. Sobre el calendario previsto para este año. “La temporada de huracanes arranca de forma estadística el 15 de mayo en el Pacífico nororiental y el 1 de junio en el Atlántico. Se extenderá en ambos casos hasta el 30 de noviembre. Sin embargo, las precipitaciones pueden adelantarse o retrasarse, dependiendo de las condiciones atmosféricas”. Esta información, difundida por la plataforma Meteored, subraya que la naturaleza no siempre sigue un horario rígido. Aunque los márgenes temporales ayudan a establecer una ruta de acción preventiva en las zonas costeras y del interior.
¿Cuándo inicia la temporada de lluvias en México? Estos son los pronósticos
En el territorio nacional, si bien carecemos de una jornada específica marcada en el calendario como el banderazo de salida para el agua, la experiencia indica que las lluvias suelen presentarse de manera constante a partir de los últimos quince días de mayo.
El panorama se consolida totalmente durante el mes de junio, periodo en el que la llegada de humedad, el paso de ondas tropicales y la formación de ciclones impactan de manera directa en la geografía mexicana, manteniéndose esta tendencia durante todo el verano. Según los datos de los especialistas, los meses de agosto. Septiembre y octubre representan el pico máximo de actividad, siendo la etapa donde se concentra la mayor cantidad de tormentas y eventos ciclónicos.
Estar al tanto de estos ciclos resulta vital para salvaguardar el patrimonio y la integridad física. Anticiparse permite que las labores de mantenimiento, tanto en las viviendas particulares como en la infraestructura pública de alcantarillado, se realicen con calma y efectividad.























