Maribel Guardia volvió a conmover a sus seguidores al compartir una decisión muy personal: está considerando hacerse un tatuaje en honor a su hijo, Julián Figueroa, quien falleció el 9 de abril de 2023 a los 27 años.
A través de sus redes sociales, la actriz costarricense explicó que este gesto tendría un significado especial, ya que coincide con el tercer aniversario luctuoso del cantante.
“Como mi niño va a cumplir tres años de que está con Dios, quiero hacerme un tatuaje”, explicó
¿Qué tatuaje se hará Maribel Guardia en honor a su hijo Julián Figueroa?
Maribel Guardia reveló que tiene dos ideas en mente para este tatuaje. Por un lado, considera una paloma; por otro, el nombre de su hijo acompañado de alas. La elección final dependerá del lugar del cuerpo donde decida hacerlo y del tamaño del diseño.
La primera opción surgió a partir de un detalle muy significativo para ella. Según contó, Julián tenía una cicatriz en los nudillos con forma de paloma, algo que ella interpretó de manera espiritual.
“Julián tiene como un espíritu santo en la mano. Estoy viendo que aquí tiene una herida, pero tiene forma de palomita, entonces digo ‘es el espíritu santo’ y yo me lo quería tatuar aquí en el dedo”, contó.

Inicialmente pensó en tatuarse esa paloma en un dedo, pero su tatuador le recomendó no hacerlo en esa zona, ya que con el tiempo podría perder definición.
Por ello, la actriz comenzó a considerar una segunda opción: tatuarse el nombre de Julián con alas en el antebrazo.
Aún con dudas, decidió involucrar a sus seguidores en la decisión final y dejó clara su intención de llevar a cabo el homenaje:
“De que me lo hago, me lo hago. Ya lo decidí”.
¿Cuándo murió Julián Figueroa?
Julián Figueroa, hijo de Maribel Guardia y Joan Sebastián, murió el 9 de abril de 2023 en la casa de su madre, al sur de la Ciudad de México.
De acuerdo con lo informado por sus familiares, el cantante falleció a causa de un infarto al miocardio mientras se encontraba en su habitación.
Tras su muerte, cremaron sus restos. Durante más de un año, los mantuvieron en un nicho dentro de la casa de Maribel. Posteriormente, los trasladaron a una iglesia, con la intención de que su hijo pueda visitarlos.























