José Mourinho volvió a pronunciarse sobre la controversia que involucra a Gianluca Prestianni y a Vinicius Jr. Lo hizo antes del cruce entre Benfica y Gil Vicente, por la jornada 24 de la Primeira Liga. Durante su intervención, el técnico portugués Mourinho pone en jaque a Prestianni. Primero pidió prudencia. Después, mencionó que hay un límite que no está dispuesto a ceder.
“No quiero vestir ni la camiseta blanca del Real Madrid ni la roja del Benfica.”
Con lo antes mencionado, dejó claro que su posición es imparcial. Además, con su mensaje manifestó la necesidad de juzgar el caso de la mejor manera posible y sin impulsos. Sin embargo, su respaldo no es incondicional, ya que, si se confirma una falta grave, habrá una consecuencia grave y definitiva para el futbolista argentino.
“Si se prueba que mi jugador no respetó estos principios, que son los míos y los del Benfica, su carrera conmigo se acaba.”
Benfica tiembla mientras Mourinho pone en jaque a Prestianni tras la polémica
Luego reforzó esa idea con una sentencia todavía más dura. Mourinho también habló del revuelo que se armó alrededor del caso. En ese contexto, cuestionó lo rápido que muchos sacan conclusiones mientras crece la presión mediática.
“Si es efectivamente culpable, no volveré a mirarlo de la misma manera y conmigo terminó. No soy un letrado, pero tampoco un ignorante. ¿La presunción de inocencia es un derecho humano o no? Algunos olvidaron principios básicos en medio de la polémica.”

Además, Mourinho habló del intercambio de camisetas entre Sidny y Vinícius tras el partido en Madrid. Para él, se trata de una escena habitual en encuentros de máxima exigencia.
“No es criticable. Es normal en partidos grandes y con jugadores de nivel estratosférico.”
Aunque Mourinho dijo que ese tipo de gesto es normal, reconoció que, por todo lo que pasó durante la semana, tal vez era mejor no hacerlo. Más adelante, explicó por qué siguió el duelo en el Bernabéu desde el autobús del equipo. Según detalló, ausentarse de la rueda de prensa es una costumbre en su método de trabajo. Añadió que, desde el transporte del conjunto lisboeta, dispuso de varias pantallas para estudiar el partido desde otro ángulo.
En el cierre, Mourinho también respondió a las versiones sobre un eventual regreso al Real Madrid. Negó esa posibilidad y remarcó su intención de seguir en Benfica. Finalmente, insistió en que quiere cumplir su contrato con el club portugués. Y resumió su posición con una frase que retrata su malestar por el ambiente que, a su juicio, altera la competencia.
“Dije que no quería ir al Real Madrid y que quería quedarme. Tengo muchos defectos, pero no soy estúpido. Quiero jugar un campeonato, no dos.”























